<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947</id><updated>2012-02-08T18:16:41.494+01:00</updated><title type='text'>...And the story ends.</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>36</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-3443813781104862820</id><published>2012-02-08T02:36:00.001+01:00</published><updated>2012-02-08T02:38:10.300+01:00</updated><title type='text'>Un refugio en la arena (Parte II)</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif][if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif][if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif][if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:#0400;  mso-fareast-language:#0400;  mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;    &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;"Dos días después toca hacer la maleta de nuevo. No Flag Mike estaba de cumpleaños, y me habían invitado a una fiesta sorpresa en casa de su novia. El primer y único bus a la Ciudad del Viento salía a las 9:15 de la mañana. La bruma cubría ya temprana los montes. Como la nieve, se posaba en los tejados. Amanecía, y sólo al sol sentía uno vida, a la sombra la helada de aferraba a los huesos, el fantasma de promesas pasadas. Antes de subir al bus, el vaho se mezclaba con el humo del tabaco. Luego el bus serpenteó entre bosques, donde esa muerte blanca aún se extendía.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;El verdor costero no tardó en hacer aparición. Hice por dormir un rato, pero el traqueteo del bus no ayudaba mucho. Era una puta carraca. Llegamos ya a la estación, y la luz del sol se vuelve cegadora. Cargo con la maleta hasta la parada del urbano más cercano y unos diez minutos estoy en el piso de nuevo. La habitación estaba tal y como la había dejado, hecha una desgracia. El intersticio hacía que el agua de la lluvia formara un pequeño charco bajo la ventana. Otro sumidero más. &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Las horas, aunque pesarosas, pasan volando, y el sol desaparece otra vez, dejado un halo anaranjado sobre los tejados de los edificios colindantes. Aún no sabía exactamente como llegar al piso de la fiesta, pero Dark Cat quedó conmigo y entre los dos lo figuraríamos. Antes tendríamos que comprar algo para la decoración. La temática de la fiesta radicaba en disfrazarse de algo que empezase con la letra P. Perfecto, dábamos el perfil de pordioseros, eso que nos ahorrábamos. Llegamos al piso a eso de las 20:30, y las chicas nos dan la bienvenida. Mi piso a su lado era un palacio. En las habitaciones, las camas se ahogaban sepultadas por montañas de ropa usada. La cadena del retrete había sido sustituida por un alambre. Para poder servirte agua en la cocina antes tenías que separar montañas de platos en los que se adivinaba aún lo que sirvieron en otro tiempo. Las ventanas daban al interior de lóbregos patios de manzana. Ya podían pagar poco.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Me entretengo jugando con un gato que tienen. El animal había sido rescatado por una asociación tras haber pasado la vida en la calle. Tenía los ojos podridos cuando lo encontraron, y se los tuvieron que sacar. Ahora vagaba ciego por la estancia. Se manejaba sin muchos problemas, pero la cantidad de gente que había lo hacía caminar nervioso. A la hora llega Mike, y hacemos la sorpresa de rigor, luces apagadas, velas, sonrisas, bebida, aperitivos rancios, el paquete clásico. Luego salir, y juguetear con cualquier tontería. Me alegraba por Mike, pero esa noche no iba a pasar a la historia, ni mucho menos. Le invito a él y a Cat a un par de chupitos, y al rato me marcho para casa.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;El miércoles a la noche Laura me manda un mensaje y me dice que vuelve el jueves. Laura es una joven de 21 años, que venía emigrada de Suiza desde hace unos 7 años. La conocí hace un mes y medio, era amiga de la novia de Dark Cat, y me acosté con ella a las tres semanas. Tenía los ojos azules de un color intento, pero su melena roja poco tenía de verdad. Solía vestir de negro, con chaquetas de cuero, pantalones y medias rotos, cuando no faldas con volantes y corsé. Tenía unas tetas breves y muy buen cuerpo. Su mentalidad no era gran cosa, pero me divertía. Tenía que llevarle un gorro que se había olvidado en mi casa la última vez que había pasado por aquí. Ahora mismo estaba de vuelta de un concierto, y había vuelto con una amiga al hotel donde se hospedaba en el autobús del grupo que había ido a ver: el clásico grupo pseudo metalero con un hit de radio-fórmula que había encandilado a muchos jóvenes hacía años. Sobra decir que ese grupo me parecía vomitivo. Me dice que el batería quedó con ella y su amiga en la habitación, y yo ya me huelo el desenlace.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Jueves, voy a recoger a Laura a la estación. Me dice que llega tarde, pero le digo que no es problema, todo sea porque acabe en cama otra vez. La veo aparecer entre los buses, pero no le hago caso hasta que está a unos tres metros de mí. Le doy el gorro, que había aparecido entre la cama y la pared de mi habitación tras una hora de búsqueda. Por lo visto había sido una noche larga. Vamos a tomar algo en un bar cercano, ella se vuelve ir a su casa en una hora. Bueno, hoy no. Hacemos bromas ligeras mientras ella me cuenta el concierto. No le hago mucho caso. Cuando le pregunto que tal la noche, no me da muchos detalles. Mis especulaciones van por buen camino. Le pregunto si va a salir algún día de estos, y me dice que no, pero que espera verme en fin de año. Le digo que en fin de año no voy a estar y se apena un poco, cosa que se le pasa cuando la beso para despedirnos. Esa misma noche me pillo una buena borrachera, y cuando llego a casa le mando un mensaje para quedar al día, y a poder ser noche, siguiente.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Me despierto gracias a la luz que se cuela entre las rendijas de la ventana. Estoy machacado, el colchón en el que duermo es incómodo, y por mucho que duerma no descanso. Con un ligero dolor de cabeza enciendo el ordenador mientras repaso la noche anterior mentalmente. Nada reseñable. En la red social de turno, veo un mensaje y un comentario. Dark Cat me dice de quedar para ir a coger las entradas de un concierto al que iremos en Febrero en Ciudad Condal. El mensaje es de Laura, dice que vendrá por aquí, pero que queda con la novia de Dark Cat y que muy probablemente no salga. Me ducho y salgo a la calle con el tiempo justo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Camino mientras me aparto el pelo mojado de la cara, hace algo de frío. La gente pasea, hace sus cosas, ríe, cree que vive. Un pobre nauseabundo bebe de un cartón de vino arropado por unas mantas en el escaparate de un comercio cerrado tras liquidación. Carraspea y se quita las manchas de la barba y su nariz bulbosa. Una niña pequeña con unas medias de fresa y chupete rosa juguetea con unas colillas del suelo mientras su madre habla por teléfono. Un semáforo se pone en verde. Cruzo y llego a la tienda. Allí me esperan Dark Cat el resto de la tropa. Compramos las entradas y vamos a mi casa a reservar los billetes de avión. Mientras el grupo va subiendo las escaleras despacio, me doy prisa para acicalar un poco la habitación. Al rato ya teníamos los billetes encargados. Había anochecido ligeramente. Salimos a la calle, y vamos a celebrar la hazaña con una cerveza, era la noche antes de la gran noche y no los volvería a ver hasta la semana que viene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;De camino al Lucky Rock nos encontramos con Laura etc. y decidimos ir todos juntos. Subimos a la parte superior del local, ellas se sientan en una mesa y nosotros en otra. Estamos en la misma mesa desde la cual escupí mi bebida a la parte inferior una noche tras una discusión. El colega con el que había discutido se sienta en el mismo sitio, y cuando nos damos cuenta ambos soltamos una carcajada. Esa broma bien me habría costado una paliza, pero el mismo camarero que subió con el puño cerrado, al verme, se cortó. Me habría machacado de ser otro, pero tener el mismo equipo de fútbol favorito en un local de casi radicales me había salvado. Sonrió, incluso. Mientras ellas cacarean, nosotros contamos anécdotas, y alguno se va despidiendo ya, guardando fuerzas para la última noche del año. Acabo la cerveza y voy a barra a por otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Al volver arriba, Laura ocupa la silla que está a mi lado. La novia de Dark Cat está hablando con él de vete tú a saber que te quieros. Me siento y Laura apoya su cabeza en mi hombro. El collar que lleva se me clava un poco, pero no es mayor molestia. Le paso la mano por la cara y sonríe. No acabo de estar del todo cómodo con la situación, así que salgo a fuera a fumar un cigarrillo. A la vuelta, me cruzo con Laura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo no m dijiste que bajabas a fumar un cigarrillo? Habría bajado contigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo siento, nena, ni me di cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le paso la mano por la cintura, y la beso. Es un beso corto primero, seguido de otro más largo. Cuando intenta volver a besarme, me aparto un poco. Cuando la voy a besar, sonríe. Ella sale y me encuentro en la barra a Wallace, un chaval al que hacía ya tiempo que no veía. Era el menor de cuatro hermanas, y la perfecta definición de oveja negra. Hijo de familia pudiente, era el único que renegaba de ello, y ya a temprana edad había probado de casi todo. Tenía un don para la música, y justo comentaba con él sobre una guitarra que le iba a comprar. Le pregunto que tal le va, y me dice que bien, con su característico tono sarcástico, y luego suelta una sonrisilla traviesa. “A ver si se puede amañar algo de speed”. Ambos reímos, me cae bien. Me parece una buena oferta, y le digo que si eso después nos veríamos. No me gustaba mucho el speed, me daba un dolor de cabeza horrible, pero tampoco me disgustaba el plan, sobre todo si invitaba. Blanca y pobre navidad, sonaba bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Laura vuelve de fuera, y nos volvemos a besar. Me dice que le gusto, y recuerda lo increíble que le pareció el primer día que la besé. Ni siquiera recordaba que había sido yo. Por lo visto le caía mal en principio, pero no sé que demonios le dije que le hizo cambiar completamente de parecer. A saber, cualquier verdad bien mentida. Se le hace tarde, subimos y nos despedimos todos. Dark Cat y yo acompañamos a las chicas a coger el autobús, a una parada cercana. Mientras esperamos, hablo con Laura y una amiga suya a la que realmente no le caigo bien. Su amiga sonríe, punto, pero a mi no me engaña. El bus llega, y antes de subir me vuelve a besar. La cojo del culo y aprieto. Se sube al bus sin dejar de mirar para mí. Dark Cat me dice que se va a casa. Le deseo una feliz noche de falsedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando vuelvo al Lucky, Wallace ya no está. En el tiempo que me lleva darme cuenta, otros habituales aparecen, y nos disponemos a dar un sonoro homenaje a la noche, aunque apenas nos juntemos cinco. Penúltima noche del año, puedes ir en paz."&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Tom Grass. Últimos paseos en la ciudad del viento -Visiones y recortes de delirio y carne-Ed. White Sparrow 2012 &lt;/p&gt;&lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-3443813781104862820?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/3443813781104862820/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2012/02/un-refugio-en-la-arena-parte-ii.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/3443813781104862820'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/3443813781104862820'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2012/02/un-refugio-en-la-arena-parte-ii.html' title='Un refugio en la arena (Parte II)'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-7508060402438600864</id><published>2012-01-26T23:08:00.003+01:00</published><updated>2012-01-31T19:47:05.174+01:00</updated><title type='text'>Un refugio en la arena (Parte I)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-LpCYZsVk4SM/TyHPZA-YNcI/AAAAAAAAAGw/J8_0HdNjpOU/s1600/%25C3%25ADndice.jpeg"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 120px; height: 90px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-LpCYZsVk4SM/TyHPZA-YNcI/AAAAAAAAAGw/J8_0HdNjpOU/s320/%25C3%25ADndice.jpeg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5702066631893071298" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=" font-style: italic;font-family:lucida grande;" &gt; &lt;span style="font-family:georgia;font-size:100%;"&gt;Mi abuelo se muere. Lleva unos dos meses ingresado por una insuficiencia renal y la estancia en el hospital hace que sus bronquios empeoren. No he podido ir a visitarlo ya que me había prometido centrarme este trimestre más en las clases, aunque cada llamada de teléfono era para algo malo ¿Qué tal? Yo bien. Bueno, por aquí más o menos, pero tu abuelo etc etc etc. Antes de la cena mi padre me dice que le han diagnosticado un cáncer. Mañana iré a verlo, pero hoy es Nochebuena, son cerca de las 2:30 de la madrugada y me dirijo al pueblo donde crecí. A casa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt; Llegamos a eso del cuarto de hora, me abrigo y me dirijo a encontrarme con caras a las que hace que no veo cerca de un año. Caras que me recibirán algunas con una sonrisa, otras con cara larga y las que más con la sorpresa del que ve a un muerto caminando. Hace frío, frío de verdad. En una calle cercana a casa me encuentro el cadáver de un gato congelado. La helada. Hacía pocos días se habían encontrado a un vagabundo muerto por lo mismo. Navidad, blanca navidad. El local donde solíamos empezar la noche está cerrado. Pruebo suerte en otra zona.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt; Janet debería estar por aquí. Hacía bastante que no la veía. Desde que había dejado el piso que compartíamos, hará próximamente un año, sólo la he visto de pasada unos cinco minutos una noche que se acercó a la Ciudad del viento. La llamo, el teléfono da tono, pero ella no responde. A saber. Paso cerca de una cafetería en la zona alta tras callejear por el centro y allí me lo encuentro, como todos los años. Jimmy Beam. Apago el cigarrillo. Al entrar, no me reconoce, pero en cuento me saco el gorro y le hago una reverencia él responde. Nos damos un abrazo. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt; Jimmy es un hombre andado. Tendrá unos cinco o seis años más que yo, pelo largo, botas camperas y siempre una historia que compartir. Parecía alguien salido de la contraportada de un álbum de los 70’s. Apasionado del rock sureño, tocaba la guitarra en un grupo que incluso había conseguido ganar algún concurso internacional. Siempre teníamos esas conversaciones a altas horas en locales a puerta cerrada, cuando mientras sonaban The Doors poníamos a parir a Capote mientras hacíamos esfuerzos por mantenernos en pié. Comparte mesa con su novia, que mantiene una conversación sobre las generaciones anteriores con un viejo lobo, su hermana, y alguien más. Cuando tiene un momento, y tras darle un trago a su vaso de bourbon, en un par de frases nos ponemos al día. Le pregunto por el resto de gente y me dice que están en la Válvula, local en el que acababa todo el mundo. Tras un par de copas, nos dirigimos allí.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt; Tras unos cinco minutos compartiendo anécdotas recientes llegamos. La Válvula se sitúa en un recoveco de una calle que desde hace un par de años es peatonal. En el exterior hay los clásicos grupos de gente, algunos compartiendo un canuto, otros simplemente saliendo a echar un cigarrillo. Jimmy acaba la copa que trajo su novia del otro local y entramos. En el interior veo a Bruce, que me sonríe con su clásica sonrisa pícara. Bruce es uno de los chavales con los que crecí, juntos habíamos pasado por todas las penas y alegrías que la adolescencia nos podía dar a dos jóvenes amantes del heavy metal. Conocimos grupos, hierba y sinsabores de una manera bastante especular, y nos teníamos una especie de cariño mutuo, pese a que últimamente nos veíamos un par de veces al año. La última fue en unas fiestas hace unos meses, en las que como siempre no faltamos a la cita con el amanecer. Pedimos un par de chupitos y de repente de entre la marabunta de gente emerge Janet. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt;-Tommy! ¿Que demonios haces aquí?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt;-Ya ves, alguien me habrá pedido de regalo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt;-Dios, estoy drogadísima.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt; Ante esa afirmación no puedo más que hacer que sonreír. Mientras vamos pidiendo otras copas y nos quejamos de la música del local, nos vamos contando que tal nos van las cosas, quién nos sigue cayendo mal, quién nos cae peor. Me cuenta que ha vuelto a dejar la carrera, y que lleva un tiempo buscando otra salida. Yo le cuento que mis planes de aprobar en Diciembre se han quedado en algún papel, y bromeamos diciendo que nunca acabaríamos los estudios jamás. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt;-¿Te puedo contar una cosa? Es que no lo sabe nadie.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt;-Sorpréndeme.- le digo sin inmutarme, porque la verdad ya la veo venir de lejos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt;-Ahora me estoy acostando con…&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt;-Jajajajaja.- la interrumpo antes de que pueda terminar. –Ya me lo olía, no hace falta ni que me lo digas jaja.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt; De ahí la conversación deriva, mientras le va segando tragos a mi cerveza, a cómo me va a mi en ese apartado, lo cual le resumo entre carcajadas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt;-¿Nunca tendremos una relación normal? ¿Nunca vamos a ser normales?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt;-Nunca vas a ser normal. Ni mínimamente normal. Nunca.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt;-Pues si que estamos jodidos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt;-Puedes contentarte con que el hijo que tendríamos en otra realidad hipotética dominaría el mundo, nena.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt; En una de estas entra Axl y nos saluda. Axl había tenido sus más y sus menos conmigo desde hacía ya dos años. Más menos que más, la verdad. Los tiempos en los que éramos  casi inseparables se diluían cada vez más.Un día, de repente, tras meses sin hablarnos, se planta delante de mí en la Ciudad del viento, diciéndome que debería volver al pueblo, que las cosas estaban arregladas, y otras tantas cosas más. Sin venir a cuento. Como si nada hubiese pasado. Le dije que no habría problema, pero me guardaba mi opinión. No tenía ninguna razón para confiar, y tampoco tenía ninguna razón especial para volver, así que actué como siempre. La noche sigue transcurriendo por el cauce habitual, copas, más copas, algún baile con Janet, hasta que nos damos cuenta de que son ya cerca de las seis de la madrugada. Bruce, otro colega y yo seguiríamos en un piso, y Janet nos pide que la acerquemos en coche a casa. Juraría que en cierta parte del camino fuimos cogidos de la mano.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt;Tras fallar el piso destino, damos con el bueno. Bruce me cuenta que es el piso del bajista que toca con él y Axl en un grupo de versiones. Cuando llegamos, le dice “este es Tommy, el que te había comentado”. Por lo visto lo de que le había hablado de mi era cierto. En el interior nos ofrece un puro y un trago de una bebida asquerosa, mientras sigue jugando a algún videojuego descafeinado. Axl y yo tocamos un par de temas juntos, como lo solíamos hacer antaño. Han pasado cuatro años desde que el grupo que teníamos montado se había ido a la mierda, y no creía que volviera a pasar tal hazaña. Bruce nos mira como si estuviese viendo una película de la infancia que nunca habían repuesto. Suena mi móvil, mi madre me manda un mensaje preguntándome como estoy. Son cerca de las ocho de la mañana y bien podría estar tirado en una cuneta o a punto de ser linchado, a sus ojos. Cosa que por otra parte no se alejaba mucho de una bien probable realidad. Le respondo tranquilizándola. Al cabo de un rato me dirijo a casa. La llave de la cerradura no entra bien, la habían cambiado hace poco. Mi madre abre la puerta, entro y duermo como no lo había hecho en tiempo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt; Al día siguiente, domingo, toca la clásica comida navideña otra vez en la aldea, sopas elaboradas con los  restos de la cena de ayer, y restos de la cena de ayer directamente. Al terminar me recuesto un poco en cama de mi tío, pongo cualquier canal en la televisión y oigo ondas, sin prestar atención. Mis primos hacen ruido en las habitaciones contiguas. Cerca de las seis de la tarde mi madre me dice que es buena hora para ir al hospital, así que me subo al coche con ella y con mi padre y emprendemos rumbo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt; Musitamos poca cosa de camino, de hecho me empiezan a pesar los párpados. El hospital había sido inaugurado hace relativamente poco. Está situado en la capital de la provincia, en una carretera a las afueras, a unos quince minutos en coche. Una de estas nuevas promociones del alcalde de turno, con una empresa faraónica de gastos innecesarios, pero a la vez urgentes. El edificio emerge lejano entre la niebla, majestuoso. Una gran fábrica de muerte. Desde la carretera sólo se atisba su parte trasera, con todas las alas para enfermos ingresados. Tardamos unos cinco minutos más en dar la vuelta y encontrar un sitio para aparcar. Caminamos un rato entre la niebla y nos da la bienvenida una entrada monumental, con el clásico empedrado a diferentes pavimentos tan propio de la arquitectura rancia institucional. El acceso se realiza a través de una puerta giratoria de dimensiones descomunales. Una vez dentro, todo tiene el aspecto de un aeropuerto, sólo falta un gran monitor que avise de las habitaciones libres y las horas de defunción. Subimos por unas escaleras mecánicas y llegamos al ala de habitaciones correspondiente, mientras mis padres me preparan para lo peor. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt; Abrimos la puerta y nos da la bienvenida mi abuela. Al verme me abraza eufórica. Hace más de un año que no la veo, y la verdad no me importaba mucho. Ya desde pequeño me había dado cuenta de que sus nietos favoritos eran los hijos del hermano mayor de mi padre. Rubios, atentos, ojos azules. Pero esos mismos hijos se fueron con la zorra loca de su madre tras una separación tortuosa y nunca más se supo, a no ser por insultos por la calle, amenazas, y otras lindezas, hace tiempo. Mala suerte, ahora te tocaba quedarte con los no tan buenos. En la estancia está también mi tío, el padre de las criaturas, y mi abuelo. Mi abuelo está sentado en una silla. Está más delgado, si, pero por lo demás cualquiera diría que está enfermo. Tiene una sonda pegada al estómago, y otra para recoger la orina, camuflada entre los pliegues de la bata y una bolsa de papel. Dos días antes la había pisado por un descuido, con suerte de encontrarse aún en el hospital. Le habían dado el alta preventiva, pero si llega a estar en casa se montaría tal cristo que a lo mejor ni lo contaba.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt; Saludo a mi tío, que me comenta que he engordado un poco, pero que ya soy todo un hombre, cosas a las que no hago mucho caso, excepto cuando me insta a sentarme al lado de mi abuelo. Le doy un beso y le pregunto que tal se encuentra. Él sólo responde “bueh”. Clásico entre varones de mi familia. Llega un momento en el que nos comunicamos con frases cortas. Pensaba que con mi hermano sería de otra manera, ya que se llevaban mejor, pero no. Mi hermano ha cruzado la franja de los quince, y a partir de ese momento sólo se intercambian saludos. La verdad, no necesito decirle mucho más, ni él a mí tampoco. Yo lo quiero, y él creo que a mí también, con eso sobra. Mientras tanto se discuten temas de presupuestos y obras en el edificio donde viven. Las humedades eran en alguna zona de la casa insoportables. Un Amazonas decorado con fotos pasadas. En esto llegan mis tíos. Mi tío viene en silla de ruedas, había tenido una rotura fibrilar en el trabajo, similar a la que tuve yo cuando me atropellaron. Menudo panorama.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt; En un momento me levanto y salgo al recibidor, mientras me pongo a ojear periódicos, otros pacientes, otros familiares. Siempre me ha fascinado el ambiente de los hospitales, de una manera extraña. Este tenía todo tipo de teletipos coloridos, alas diferenciadas por tonalidades, zonas de espera de blanco aséptico, todo un ballet para los sentidos para el primer hola o el último adiós. Mientras miro alguna noticia, me encuentro con mi padre. Siempre tuvimos la manía de apartarnos del grupo familiar y ponernos a deambular por ahí. Volvemos a la habitación y mi madre me dice de ir ver a mi prima segunda, que se encontraba ingresada en la misma planta. Asiento.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt; Mi prima llevaba más de seis meses ingresada por un caso fatal de esclerosis múltiple. De repente un día tenía pinchazos en la espalda. A las dos semanas no podía mover las piernas. Si no del país, era el caso más degenerativo de toda la comunidad autónoma. Hacía tiempo que no la veía, tanto tiempo como el que hacía que no pasaba asiduamente por el pueblo. Le quedaba un año para terminar la carrera. Ahora a ver si sigue entera para el año. Al entrar, está mirando la pantalla de un ordenador, integrado en todas las habitaciones por igual. El progreso. Está delgada, y la quimioterapia la ha dejado sin un pelo en la cabeza. Una lástima, siempre había sido muy coqueta. La acompaña una prima de mi padre. Por sacar un tema de conversación empezamos a comentar las cafradas que ocurrían en nuestro instituto, a lo que la prima de mi padre se une, ya que es profesora. Por lo menos el tema de conversación funciona, me comentaron que en ocasiones estaba más decaída, otras más irascible. Tras estar un rato más y para no entorpecer las labores de un enfermero, volvemos a la habitación de mi abuelo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;br face="lucida grande" style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: georgia;font-family:lucida grande;font-size:100%;"  &gt; Mi abuela está hablando por teléfono con mi tío, que está en Mallorca afincado desde hace unos años. Me lo pasa, y casi olvido todo lo que ocurre alrededor. Era el menor de los tres hermanos varones de mi padre, y de joven tuvo problemas con la vida en general y con las drogas en particular, pero salió limpio. Limpio de todo. Tan limpio que a los cinco años de desintoxicarse se casó y huyó del agujero en el que crecimos. Comentamos cosas entre risas, ni me acordaba ya de lo bien que me caía. En esto le traen la cena a mi abuelo, que la come mientras le echa la bronca a mi abuela por rallante. Cuando la termina, le recojo la bandeja. Mi tío me dice que le apunte mi número de teléfono, por si algún día se acerca por la Ciudad del viento. Cojo un papel y apunto el número, con un par de cifras ilegibles. Ya es tarde. Nos despedimos y vamos hasta el coche, mientras comento que veía a mi abuelo de lo más normal. Enrarecido, volvemos al pueblo en el que crecí. A casa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tom Grass. Últimos paseos en la ciudad del viento -Visiones y recortes de delirio y carne-Ed. White Sparrow 2012&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-7508060402438600864?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/7508060402438600864/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2012/01/un-refugio-en-la-arena-parte-i.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/7508060402438600864'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/7508060402438600864'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2012/01/un-refugio-en-la-arena-parte-i.html' title='Un refugio en la arena (Parte I)'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-LpCYZsVk4SM/TyHPZA-YNcI/AAAAAAAAAGw/J8_0HdNjpOU/s72-c/%25C3%25ADndice.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-3412531747876311109</id><published>2012-01-05T10:05:00.003+01:00</published><updated>2012-01-05T10:46:20.282+01:00</updated><title type='text'>Dicen que te puede llevar al sitio de donde vienes. Dicen.</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-9diFuyeVOwQ/TwVooMVnYKI/AAAAAAAAAGk/STvFA2JxqdQ/s1600/images.jpg"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 276px; height: 183px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-9diFuyeVOwQ/TwVooMVnYKI/AAAAAAAAAGk/STvFA2JxqdQ/s320/images.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5694072343595802786" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;i&gt;&lt;span&gt;"Tras dos intentos fallidos para abrir la puerta de la cafetería, una chica me la abre desde el interior, sonriente. Tengo suficiente dinero suelto para comprar tabaco, pero miro la hora y veo que el tren está en la vía correspondiente. 7:54 Dirección Ciudad del viento. Gracias por usar nuestros servicios. Cierro la puerta, y con el billete recién comprado en la mano salgo corriendo en dirección a las vías. La maleta, hecha apenas hace unos minutos, tropieza con todo bordillo posible. Hace escasa media hora me encontraba a un kilómetro inmerso en la ciudad, intentado que el cajero fuese tan rápido escupiendo dinero como yo reclamándolo. Tiempo, siempre faltas.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;i&gt;&lt;span&gt; En la carrera compruebo el vagón y asientos correspondientes, entro en el tren y me acomodo. Al par de minutos el pavimento de la estación, hormigón grisaceo, va quedando atrás, y el tren se mete en la negrura. Aún es de noche, el sol está perezoso, y las luces del tren iluminan la estancia. Me coloco el gorro en el reflejo, odio las carreritas de última hora. La ropa se hace incómoda, se vuelve un trapo pegajoso, sin importar que te hayas quedado en mangas de camisa. Es pronto para algunos y tarde para mí, el ordenador me ha convertido en un sereno.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;i&gt;&lt;span&gt;Algunas veces querría ver la estancia en tercera persona, verme desde fuera, rodeado de extraños. En ese momento, si pudiera, me volaría la tapa de los sesos, simplemente para ver la cara de sorpresa de la gente ¿Se impresionaría el viejecillo que mira el vagón tras sus gafas sin saber exactamente dónde está? ¿Se despertaría la mujer con el chal azul que viaja con los auriculares blancos puestos? ¿El joven que que trabaja en el ordenador levantaría la mirada, o simplemente limpiaría su gabardina de restos de cráneo? Supongo que su sorpresa sería mayor si un extraño justo enfrente le dijese sin venir a cuento que su portátil es de la misma marca que el suyo.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;i&gt;&lt;span&gt; No dejaría de ser raro reventar tu cabeza de un balazo en un tren en medio de ninguna parte. En un vagón exactamente igual que cualquier vagón de morro perteneciente a la línea de trenes media distancia. Nadie desaparece en tierra de nadie. No lugar te da la bienvenida a no existencia, billete de ida, vuelta cerrada, sin devoluciones. El revisor no hace atisbos de aparecer. La empresa ferroviaría podría al menos avisar cuando el viaje es gratis, no tengo ganas de tirar 6 euros a la basura. El traqueteo al menos es reconfortante.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;i&gt;&lt;span&gt; El traje que viaja en mi maleta tiene manchas de barro del último local que visitamos en fin de año. Estaba sentado entre un grupo de gente en una terraza exterior, cuando un perro embarrado, mojado por la lluvia, se pasea en el centro de nuestras sillas. Nos mira a todos y se sacude el barro, para luego irse sin siquiera mirar atrás. Jodido saco de pulgas.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;i&gt;&lt;span&gt; En la misma terraza del local (una especie de casa rural rehabilitada a las afueras de la ciudad, un hervidero de zombis) me encuentro con un gato pequeño, asustado. Una chica lo sostiene en brazos, pero el gato quiere escapar. Me acerco a ella y cojo al animal, que se tranquiliza un poco. Es pequeño, tiene la mirada entre perdida y desafiante, y su color es algo así como un mar negro con grandes islas blancas. Mientras lo sujeto, ella me cuenta que la dueña lo quiere sacrificar. Hay demasiados gatos pululando por el local, y no puede atenderlos a todos. El gato mira a todos lados y lo dejo posado en el suelo.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;i&gt;&lt;span&gt; El tren llega al fin a su destino, y tras media hora llego a la ciudad. Cojo un bus urbano y tras un par de calles llego a mi portal. Tras cuatro pisos de innumerables escaleras, la puerta de casa me da la bienvenida. Meto la llave en la cerradura, pero no funciona. No se abre. Son las putas 8:13 de la mañana, vamos, mundo, no me jodas. Timbro repetidas veces y al fin Matt me abre la puerta, no muy molesto para ser la hora que era. Me comenta que la cerradura falla y que la cambiarán esta misma mañana. Entro en mi habitación y dejo la maleta cerca de cama. Luego salgo al salón y compruebo que ha amanecido como debiera. El gato del piso está despierto. Lo acaricio y, sorprendentemente, se deja. Al menos ya no es tan hijo de puta."&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;Tom Grass. Últimos paseos en la ciudad del viento -Visiones y recortes de delirio y carne-Ed. White Sparrow 2012&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-3412531747876311109?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/3412531747876311109/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2012/01/dicen-que-te-puede-llevar-al-sitio-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/3412531747876311109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/3412531747876311109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2012/01/dicen-que-te-puede-llevar-al-sitio-de.html' title='Dicen que te puede llevar al sitio de donde vienes. Dicen.'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-9diFuyeVOwQ/TwVooMVnYKI/AAAAAAAAAGk/STvFA2JxqdQ/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-958481254365514823</id><published>2011-10-04T01:00:00.004+02:00</published><updated>2011-10-04T01:11:36.231+02:00</updated><title type='text'>Tenía la frialdad y la belleza del primer copo de nieve que cae sobre el asfalto.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-P4lyAhMns4o/Too_7gpgjnI/AAAAAAAAAGE/_lItJvqClZw/s1600/H.jpg"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-P4lyAhMns4o/Too_7gpgjnI/AAAAAAAAAGE/_lItJvqClZw/s320/H.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5659406173353315954" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:#0400;  mso-fareast-language:#0400;  mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; "&lt;/span&gt;- He conocido ángeles. Ángeles. He tenido esa mala suerte. Algunos de ellos han descendido livianamente a este plano de la realidad, en cómodos lechos, con ejemplares familias. Otros, sin embargo, en su caída se han desplumado contra el asfalto. Poco quedó de su divinidad, salvo algún rasgo aquí, un pequeño detalle allá. Y el que menos, un mero destello de genialidad entre un mar de gilipollez. Algunos eran ciertamente inteligentes, pero ese velo de falsa superioridad propició actitudes negligentes. Dejadez. Desidia. Adicción. Inteligencia fracasada. Un hastío frente a una realidad que les fue impuesta. En realidad, todo falla en su base. Son hijos que en ausencia de un padre machacado por el trabajo, fueron criados por la madre, y en su busca de tener para sí una mujer igual vuelven escaldados. Son hijas cuyo padre quería tener al quaterback del equipo, y resulta que su primogénito tiene coño. Hijas que buscan el cariño del padre lejos, y que renegarán del que se lo de. Por comparativa. “No quiero que me quieras tú pareciéndote a él, quiero que él me quiera a mi como tú lo haces”. No puedes luchar contra ello. Hijas que niegan cada cosa buena que tienen en comparativa con hermanas o hermanos mayores. Fallo, error, qué he hecho mal, yo nada, entonces todos. Todos tenéis la culpa. Hijos e hijas criadas de la bondad, del orgullo, de la vanidad. Algunos tenían montañas de cultura en casa. Otros tuvieron que hacerse a si mismos mirando en un espejo que no refleja. Unos quedan al borde del abismo, asustados. Otros caen, tropiezan, toman sus decisiones como erróneas, temen, temen que todo se repita, niegan. Cobardía. Los que menos, saltan de cabeza. Viven, al fin y al cabo. Ya no se sabe quién prueba la amargura de la victoria ni las mieles de la derrota. Todos, en mayor o menos medida, tienen el estigma de lo erróneo. Y todo está cortado por el mismo patrón. Paseando por una calle peatonal del centro, he visto como una pareja, gordos, negaban limosna a un pobre mientras se deleitaban con una mariscada. El pobre no sirve ya para nada. Como fondo fotográfico para un artista de baratillo.&lt;/p&gt;  &lt;p  style="font-style: italic; font-family:georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic; font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;- Interesante.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic; font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic; font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;- ¿Sabes lo que siempre he querido hacer? Sentarme en el interior de una cafetería, de noche, enfrente de un grupo de jóvenes guapas. Y, sin que nadie se entere, sacar la polla por debajo de la mesa y meneármela mirando hacia ellas.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic; font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;p style="font-style: italic; font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;- Me suena a palabras que ya he leído antes. ¿Nunca pensaste en escribir algo? No sé, es muy visual eso que cuentas, deberías probar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si, debería…"&lt;/p&gt;&lt;p style="font-style: italic; font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:georgia;" &gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tom Grass&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;.  Últimos paseos en la ciudad del viento -Visiones y recortes de delirio y carne-  Ed. White Sparrow 2012&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-958481254365514823?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/958481254365514823/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2011/10/tenia-la-frialdad-y-la-belleza-del.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/958481254365514823'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/958481254365514823'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2011/10/tenia-la-frialdad-y-la-belleza-del.html' title='Tenía la frialdad y la belleza del primer copo de nieve que cae sobre el asfalto.'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-P4lyAhMns4o/Too_7gpgjnI/AAAAAAAAAGE/_lItJvqClZw/s72-c/H.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-3235014949392478132</id><published>2011-07-21T06:47:00.001+02:00</published><updated>2011-07-21T06:49:27.522+02:00</updated><title type='text'>Se (busca/necesita/ha muerto) (una/otra) mujer...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-3Lk4Z9T5RC0/TievmzK1tmI/AAAAAAAAAF8/kB8eE_eUguM/s1600/0.jpg"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 238px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-3Lk4Z9T5RC0/TievmzK1tmI/AAAAAAAAAF8/kB8eE_eUguM/s320/0.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5631662940155655778" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:#0400;  mso-fareast-language:#0400;  mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;“- ¿Te vienes a un pequeño viajecito conmigo?&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;- Vale, ¿por qué no?&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Mr. T sacó su cartera, y del interior la clásica bolsa con un polvo blanco. Vertió un poco sobre la mesa y lo separó en dos rayas. Me dijo que no me preocupase, que era muy suave. Se metió una y me dejó la más generosa. Así era Mr. T. Hacía escasos meses que había salido de rehabilitación, y ya volvía a las andadas. Un poli toxicómano bandera. Incluso el sobrenombre venía sobre eso, pero no recuerdo ahora por qué. Al cabo de un rato noté como mi cabeza comenzaba a dar vueltas, y todo parecía ir sustancialmente más lento.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;- ¿Que era eso?&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;- Ketamina, tío…&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;No lo volví a ver en unos meses, me hacía sentir incómodo. No tenía ganas de cubrirle las espaldas. Decía a todo el mundo que no había vuelto a caer, pero me comentaron hace unas semanas que lo vieron con una maleta llena de pastillas. La cabra tira al monte.”&lt;/i&gt; Abriendo una página al azar nos encontramos con estas palabras. Sin embargo, en unas páginas posteriores podemos leer: &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;“Hubo un instante en el que esos ojos castaños se posaron en los míos. Por un momento mi corazón dejó de latir, de tal manera que cualquier médico en ese mismo segundo me habría declarado muerto.” &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Cualquiera podría pensar que se trata de dos historias completamente distintas. Incluso cabría la posibilidad de que fueran escritas por dos autores diferentes. Pero no. Todo esto domina el mundo propio de Tom Grass: Amor, sexo, desamor, drogas, salidas nocturnas, la locura del día a día, situaciones extrañas, momentos intimistas, desgarradores, humorísticos, todo narrado con una voz en la que lo vitriólico y lo cristalino son una constante. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;A través de un espejo marchito&lt;/i&gt; es su primera novela, tras un compendio de textos e historias cortas, recogidos &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;en Dielatos, Reliario&lt;/i&gt; y &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Otros Dielatos.&lt;/i&gt; De estas cosas y otras más hablamos con él en esta entrevista. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;El punto de encuentro es una cervecería colindante a la zona vieja de la ciudad. Hace un día bastante nublado para ser mediados de verano, pero apacible. En el interior de la misma está él sentado. Lleva unos pantalones vaqueros rotos, y bajo el dobladillo de la pernera aparecen unas botas altas. Camisa roja y chaqueta de cuero marrón. Lleva una barba arreglada, de una semana me atrevería a decir, pero la maraña de pelo sigue ahí, quizás un poco más corta. Está leyendo un libro, lleva unas gafas de leer. Sobre la mesa tiene una cerveza, una cajetilla de tabaco, un zippo y unas gafas de sol. En cuanto me acerco guarda el libro y se quita las gafas. Le saludo, y me devuelve el saludo sonriente. Me pregunta si quiero algo de beber, y antes de que pueda responder ya se levanta hacia la barra a pedir. En cuanto vuelve me dice que cuando quiera que comience. Se sienta frente a mí y me acerca una cerveza. Saco la grabadora, compruebo que la cinta está colocada correctamente y acciono el botón rec. Tom Grass visto por Tom Grass. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pregunta - Ante todo, gracias por la entrevista, Mr. Grass.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Respuesta - ¿Mr.? Llámame Tom, aunque sé que aparento más edad (&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Sonríe&lt;/i&gt;) &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Dielatos, Reliario, Otros Dielatos&lt;/i&gt;…y ahora &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;A través de un espejo marchito. &lt;/i&gt;¿Existe alguna razón detrás del título?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- Es sencillo, los primeros son compendios de historias cortas, mientras que este es ya una novela.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- Si, pero las historias que cuenta en los primeros libros contienen también tintes autobiográficos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- Cierto, pero eran fragmentos cortos, a veces inconexos, por eso los títulos son también cortos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- ¿De ahí el juego de palabras?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- El juego de palabras, si, viene dado a que son cosas que me ocurren y otras que se me ocurren. Relato y Diario son los medios en los que normalmente se narran estas historias, así que lo natural me pareció unificarlo en el título. El hecho de no haber sido instruido de ninguna manera en la escritura hace que me permita esas licencias, esas combinaciones más matemáticas casi que de significado. Esto es, otra excusa para hacerlo como me dé la gana y librarme de críticas (&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Risas&lt;/i&gt;). De esta manera escribo sin que nada me coarte.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- Se diría que es partidario del aprendizaje autodidacta.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- A medias. Creo que en algunos casos es necesario una cierta base, unos conocimientos previos, pero el principal problema es que de las academias la gente sale encorsetada. Por otra parte los parámetros adquiridos por cuenta propia pueden no ser los mejores. Existe un termino medio, pero para llegar a él tienes que hacer muchas cagadas (&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Sonríe&lt;/i&gt;).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- ¿Tiene algún método de trabajo?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- No sé. Pienso, escribo, bebo, no necesariamente por ese orden (&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Risas&lt;/i&gt;).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- ¿Y la respuesta verdadera?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- Si, más o menos. En muchos casos, dando un paseo, &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;se me ocurre alguna idea. Normalmente es una frase importante, otra es una imagen vívida, que me parece interesante relatar. Luego voy dándole forma, pero casi siempre teniendo en cuenta la conclusión. Voy estructurando las partes según me voy acordando, a veces con bastante esfuerzo. Es importante para mí el final. En algunos casos, por ejemplo, estoy narrando lo que me ocurrió en una semana y &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;pongo de final el fragmento de un sueño. Puede que tuviese ese sueño el martes y la historia en realidad acaba en sábado, pero esa parte del sueño me parecía un buen final.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- Como el final de la piscina, en uno de los relatos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- Exacto, ese es uno de los casos. Otros escribo directamente lo que ha pasado esa misma noche. Llego a casa a las cuatro de la madruga y me pongo a teclear. Algunas veces ni siquiera lo corrijo al día siguiente. Es más veraz. Etílicamente hablando (&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Risas&lt;/i&gt;).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;¿Cree que alguna persona se preguntará el significado con respecto a sus anteriores escrituras en referencia al título?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- Bueno, puede ser, pero me puedo permitirme algunos lujos. Al igual que puedo conformar nuevas palabras, puedo escribir nuevas entradas en el diccionario. Si podemos hacerlo un día por la noche, ¿por qué no hacerlo siempre? Al&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;fin y al cabo el significado está enraizado en el uso, ¿por qué no dedicarle una nueva entrada a cada significado nuevo? Por ejemplo:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Misantropía: (&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;2ª entrada&lt;/i&gt;) Dícese de la persona que abogando al primer significado lo utiliza como escudo para tratar mal a la gente, principalmente del mismo género, por falta de abrazos, o simplemente para tener una excusa para tener cara de palo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Filosofía: (&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;2ª Entrada&lt;/i&gt;) Disciplina del conocimiento humano vilipendiada en blogs&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;acercándola a la mera reflexión de problemas pseudo existencialistas de quinceañeros&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cualquier nueva entrada encajará en el esquema, y servirá para otras posteriores. Es sencillo. Cualquier tipo de conversación a altas horas de la madrugada sirve de ejemplo. Y nutriría al diccionario de nuevas entradas ¿por qué no?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- Haciéndonos eco de la afirmación de paseos, etc. ¿Qué le gusta hacer a Tom Grass? ¿Qué le inspira?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- En días como hoy, que fueron el mejor verano que he pasado en vida, me gusta pasear solitario por las calles nocturnas. Cerca de mi casa está el puerto, y es un placer que la ciudad de la lluvia haga eco de su nombre, sin llamar al padre viento.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- Le gustan los paseos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- Sí, sobre todo nocturnos. Llegado a cierto punto me pierdo por esta ciudad, en una zona cercana al puerto, y observo a los gatos. Hay uno parduzco al que le falta un ojo al cual miro, y normalmente nos intercambiamos miradas. Otras veces es un gato blanco, con manchas negras, &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;y ambos nos examinamos el uno al otro. Él se pierde entre los matorrales, y yo pienso en el hecho de ahogarme en el puerto, siendo la luna el único testigo. Ambos nos miramos, y nos damos nuestra aprobación.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- Entonces no se quejará del tiempo…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- No, sin duda es del que más disfruto. La lluvia ejerce un efecto casi catarquico, sobre todo en estos momentos. Adoro cuando la ciudad de la lluvia rinde honor a su nombre, sin tener en cuenta al viento. Me encanta callejear con la brizna marina abrazándome. En esas situaciones que parecen extrañas, yo me muestro tranquilo. El rocío baña mi cara, y siento que no tengo que darle explicaciones a nadie.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- Cuesta creer a alguien que se asocia tanto a lo terrenal haciendo tales afirmaciones,&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;¿tiene algo que ocultar?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- No, que yo sepa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- ¿Alguna compañera de cama que no quiere leer cosas sobre usted?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- Sólo le diré que Soledad es una compañera de cama muy insistente…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- ¿Hay algún término que nos resuma lo que es Tom Grass? Siempre ha buscado algún tipo de término medio como respuesta, o eso ha dado a interpretar en sus textos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- Si. Aun por extremista que pueda parecer, intento mostrar un mensaje de equilibrio. Esa es la información que pretendo transmitir. Siento que en el término medio está todo lo virtuoso, y si algo pretendo que se saque de mis textos, es eso. Por eso trato todos los hechos bajo la misma perspectiva. Cualquier tipo de enseñanza a mayores podría engañar al lector. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- No se muestra como moralista.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- No, ni mucho menos. Todo lo que relato está relacionado con hechos, y así pretendo que siga. La manera de narrarlo también tiene mucho que ver, ya que cuento todo con la misma igualdad. No creo ni en el bien ni en el mal. He visto hacer a personas buenas cosas que me harían enrojecer, y al contrario también. ¿Existe algún sesgo? Lo único válido son los hechos. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Los hechos tienen valided&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;universal, ya que son interpretables una vez han ocurrido. El resto, es todo paja…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- ¿Algún tipo de lección?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- Si me permite, si, en el término medio está la verdad, lo virtuoso.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- Pero usted no se esfuerza en demostrarlo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- Ya, pero yo digo: si no sé cuales son los extremos, ¿cómo&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;podré saber cual es el término medio? ¿Cómo alcanzar la virtud?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- Aun por muy hedonista que pueda parecer, ¿cómo afirmarlo?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- Es fácil, si no sé cuales son los extremos, ¿cómo podré calcular el término medio? Sabiendo que en lo mediado está lo equilibrado, ya es suficiente afirmación. Pero para ello necesito ver cuales son los extremos, y para ello necesito llevarlo todo al punto extremista. El problema es que en esos momentos, a algunos nos tildarán de locos cuando nos choquemos con la última frontera, con el último muro de hormigón que delimita la realidad, y otros nos creerán genios. Es una cuestión de perspectiva, si, pero también tiene su punto de introspección.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- Vamos, que Aristóteles se estará revolviendo en su tumba…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- En resumidas cuentas, sí...(&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Risas&lt;/i&gt;) Otra excusa más (&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Risas&lt;/i&gt;).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- Se diría de usted que es un hombre leído, ¿Qué le acompaña en su mesilla de noche?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- No sé, ¿una Becks?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- ¿Un Becks? Que es, ¿quizá un poeta?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- No, no…(&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Sonríe&lt;/i&gt;)&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;(N d T: Juego de palabras intraducible del inglés, debido al género. Mientras que el entrevistado hace referencia a la reconocida marca de cerveza, el entrevistador se pregunta por un poeta, un escritor.)&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- ¿Por qué escribe Tom Grass? ¿Existe alguna razón?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- Pues depende. Algunas profesoras dijeron que se me daba bien. En algunos casos escribo porque me gusta releer algunas partes de mi vida. En otros casos porqué sé que puedo ser leído.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- ¿Tiene algo que ver con sus personajes?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- No, no hay personajes. Alguno dirá que tengo una gran inventiva, pero sería mentira. No podría inventar mitad de los personajes que pueblan mis historias (&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Risas&lt;/i&gt;).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- ¿Cuánto de Tom Grass hay en Tom Grass?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- Te podría decir que un 98% es completamente cierto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;P.- ¿Tanto la parte débil como la casi mecánica? ¿Qué hay del tipo duro?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;R.- Si de mis textos tú extraes que soy un tipo duro, será verdad. Si crees que soy frío, pues también. Si hay sentimientos, es posible. Lo único que te puedo decir es que la mayoría de cosas que escribo, aunque parezcan mentira, son cierta.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En este momento la cinta magnetofónica empieza a dar vueltas. El material mecánico decide que es hora de terminar. Pido disculpas al entrevistado, y él me responde tranquilo que no pasa nada. Mientras pienso como transcribir la entrevista, él me dice que, probablemente, mientras la transcriba, él estará bebiendo. Sin preocupaciones, pero con todas las preocupaciones por delante. Se levanta, paga la cuenta, y me trata como si me conociese de toda la vida. Lo único que me pide es poder ponerle título a esta entrevista. Dice que si tiene que tener control sobre algo, que sea de esto. Accedo. Mientras nos despedimos, bromea conmigo, sobre la coincidencia de nuestro nombre. Cualquiera podría pensar que fuese una treta de cualquier autor para obtener patrocinio. Pero no de este. Espero poder encontrarme con él de nuevo, y si no, su palabra escrita me relatará sus vivencias. Hasta el día que se muera.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;                &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;                                                                                                           &lt;/span&gt;Tom Grass. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-3235014949392478132?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/3235014949392478132/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2011/07/se-buscanecesitaha-muerto-unaotra-mujer.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/3235014949392478132'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/3235014949392478132'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2011/07/se-buscanecesitaha-muerto-unaotra-mujer.html' title='Se (busca/necesita/ha muerto) (una/otra) mujer...'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-3Lk4Z9T5RC0/TievmzK1tmI/AAAAAAAAAF8/kB8eE_eUguM/s72-c/0.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-6348444160369369951</id><published>2011-05-31T03:01:00.003+02:00</published><updated>2011-05-31T03:12:50.173+02:00</updated><title type='text'>No te dejes la luz encendida al marchar. Parte 1 (Creo)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-vGD3ZizXJ8E/TeRAI5HDU2I/AAAAAAAAAFw/4JE6P6wx6as/s1600/a.JPG"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 199px; height: 50px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-vGD3ZizXJ8E/TeRAI5HDU2I/AAAAAAAAAFw/4JE6P6wx6as/s320/a.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5612681557124010850" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:#0400;  mso-fareast-language:#0400;  mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;"Mirándome hoy en el espejo, antes de salir del plato de la ducha, recordé ciertas palabras que me había dicho mi madre hacía un par de años: “Dios, Tommy, tes o tipo que tiña o teu pai cando tiña a túa idade, estaba moi delgado daquela, sobre todo comparado contigo. Tamén tes o tipo de teu tío, eso si, pasaron dos vintetrés anos e foi daquela cando empezaron a engordar.” Recordé el actual perfil de mi padre y sentí un ligero escalofrío. Pensé también en mi tío. Pasados los veinticinco su masa corporal llegó a rondar cerca o más incluso de los cien kilos. Me faltaban un par de años para esa fecha. Tenía que hacer algo. Me lo había propuesto desde ese mismo momento. La dieta actual, basada casi exclusivamente en filetes fritos en aceite usado, sin orden ni concierto a lo largo del día, no podía llevar a buen puerto. Cuando no era eso en casa era el variable aporte de grasas saturadas que ofrecía el comedor de la facultad. Tocaba ponerse en serio, pero era jueves, y era San Patricio. Providencia a veces tiene una curiosa manera de reírse de uno.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Salgo de la ducha mientras sonrío ante este detalle. Intento cerrar el pantalón a la primera, me calzo, y salgo al encuentro de la noche. En el cruce antes de que finalice mi calle, Natalie aparece acompañada de otras dos chicas, a las cuales ni conocía ni merecía la pena recordar. Nos quedamos mirando el uno al otro, mientras yo ya tengo la cartera en la mano. Iba a perder. Lo sabía. Habíamos hecho una promesa entre nocturnos hacía ya unos meses. Teníamos ambos una carta de joker en nuestro haber, ambas de la misma baraja que habíamos encontrado en un pub habitual cerca de la hora de cierre. Acordamos que ambos llevaríamos esa carta encima, y que en caso de cruzarnos, sea cual fuese el momento, el que antes se la mostrase al otro ganaría la posibilidad de pedir cuatro copas a placer sin tener que rascar billetera. Como toda buena apuesta que se precie, nunca parece llevarse a buen puerto, y otros factores y letra pequeña se acumulan en las bases de este simplista juego. Pero yo había ganado aquella mano.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;-Jaaa!!&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- ¡Mierda!&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- ¿A dónde te diriges, nena?&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Iba ahora mismo hacía el Flann, ¡a ver si soy capaz de conseguir un gorro!&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Eh, si quieres te acompaño, que total no tengo mucho que hacer, ¿no esperas a por tus amigas?&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- No, deja, es igual, vamos tirando, ¿vienes?&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Sólo si esperas a que me tome una copa.- Le digo más o menos con simpatía.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Mentía. Habían quedado conmigo en otro local, pero bueno, nunca he sido muy amante de lo estipulado. Damos media vuelta, mientras observamos el verde de las caras y el jolgorio balbuceante del gentío. Otra excusa perfectamente válida para algunos de que su bilis saludase al asfalto. Sabía que el bar irlandés había abierto una sucursal cercana a mi piso, en la que por lo visto se comía bastante bien sin que un puñal de obsidiana te sacase las tripas sólo por respirar el oxígeno del interior. Apenas había manera humana de acercarnos a la barra, pero en un descuido de un par de extranjeros que estaban pidiendo me hago con dos sillas.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- ¿No querías un gorro? Ahora lo tienes bien sencillo, sólo tienes que tomar un par de copas.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Se lo voy a pedir a un camarero que conozco, a ver si puede darme uno. Es que a mi no me gusta la cerveza.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Decía esto con su voz melosa, mientras yo miraba su sombrero. Siempre había algo sobre esa lacia melena, a la que me gustaba mirar a veces de reojo. Se acercó al camarero y le preguntó, mientras yo pedía una pinta. Algún avispado confunde su copa con la mía, y se la lleva ante mis narices, desapareciendo entre la marea. Me resigno a pedir otra, que por suerte no me cobran. La broma no era precisamente barata, pero, coño, era un día, me había visto en situaciones peores, en las cuales una noche acompañado de un par de packs de seis ganaban a la comida de dos días.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Debes de estar rico, para poder pedirte eso…&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Ya no sabía si lo había pensado o lo estaba diciendo en alto, pero estaba leyendo mi mente. Tampoco me sorprendí mucho.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- No te creas, la balanza se decanta antes a esto que a otras cosas, o tú como haces? Supongo que no vivirás a base de chopped toda la semana…&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- No, vivo con mis padres, pero me gano yo mi sueldo, pero ya tengo ganas de independizarme.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Ah, ¿si? ¿Y a que ciudad te diriges? – pregunto, sin darle mucha importancia.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- No, quiero quedarme aquí, pero he tenido problemas con subvenciones, a ver si surge para este año. El año anterior me denegaron una ayuda del estado y la chica con la que iba a compartir piso se echó atrás en el último momento.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Pues mira, yo este año venzo el contrato de mi piso, podríamos mirar algo juntos.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Tras este órdago, una vez acabada la cerveza y verse ella compuesta y sin gorro salimos en dirección al bar que era mi destino inicial. Aún era temprano, el minutero se acercaba tranquilo a las doce en punto. Había quedado allí con Rose. Le dije que en cuanto terminase de cenar me acercaría por allí. Creo haberla visto pasar acompañada de una amiga suya en dirección al cuarto de baño, pero no le doy mucha importancia al hecho y me quedo en la barra con Natalie. Pido dos cervezas, y en un descuido suyo coloco el gorro que me habían regalado en su cabeza. Se giró y me dio las gracias, efusiva. Le dije que no sabía a que se refería, buena acción de la noche. Rose sale del baño y viene en mi dirección con la palabra “chupito” saliéndole de la boca. Estaba pletórica, su noche había comenzado cerca de las cuatro de la tarde. Los tomamos, a la salud de ya no recuerdo que muerto, y nos alejamos de la zona de pedir. La corta conversación que mantuvimos derivó en un beso que apenas tenía fuerzas para responder. Echo un vistazo a la cartera y tras un pequeño intercambio de opiniones entre las telarañas salgo hacia el cajero más cercano. De vuelta a la pequeña embajada irlandesa soy yo quien se queda sin gorro. Un capricho como otro cualquiera. Intercambio estupideces entre algunos de los habituales y me vuelvo a encontrar con Natalie. Me dice:&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Eh, ya sé algo más de ti&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- ¿Qué?&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Esa chica…ya sabes…&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Si, ya sé, soy heterosexual, ya sabes algo más de mi, gran descubrimiento.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Subo a la parte superior del local. Rose está apoyada sobre una de las mesas, haciendo un esfuerzo por mantenerse despierta. Le sugiero que me acompañe a casa. Una vez en mi habitación se tumba en cama, sacándose perezosamente sus grandes botas. Sus parpados amenazan con seguir un curso ajeno a su voluntad. Intento que reaccione, mientras una pequeña amenaza de fulminante cabreo me recorre la espalda. Intenta ponerse en contacto con una amiga suya, con la que iba a dormir, pero el teléfono no daba señal. Ante tal panorama le digo que se levante. No tenía especiales ganas de encontrarme con un cadáver en cama, y a mi nadie me iba a joder esta fecha.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- ¿Conque esas tenemos? Pues ya me levanto…&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Se incorpora, y la verticalidad le dura un segundo. Su cuerpo e desploma en el suelo como si su alma se hubiese ido flotando por la ventana. Observo la situación intentando hilar la retahíla de acontecimientos que acaban de ocurrir en a penas un instante. Me acerco a ella, y su respiración me tranquiliza. La levanto, pero ella no conseguía ni moverse. A duras penas hago que se incorpore en cama y la tranquilizo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- No es necesario que nos vayamos, nena, si quieres quedarte no tienes más que decirlo. Si es lo que prefieres, aquí nos quedamos, no hay problema.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Asiente, le sonrío, la descalzo y la meto en cama. Ella duerme, y yo intento conciliar el sueño en vano. Me quedo contemplando sombras danzando unas buenas cuatro horas. Tenía una corrección a la mañana del día siguiente, y ya me olía venir otro día arrastrado intentando mantener la compostura. Rose se despierta, y la beso. Nos desnudamos y ella se sube encima de mí. Estoy cansado, ebrio, pero aguanto la embestida. Va tan fuerte que temo que me parta en dos, en una de estas lo iba a conseguir. Al terminar se gira y duerme, más tranquila y en mejor estado del que se había metido en cama. Yo sigo agonizando. El día despunta. La primera luz del alba atraviesa la contraventana, posándose lozana sobre mis ojos. La despierto, tenía que ir antes a unas clases en las que me había apuntado, y ella también menta algo sobre una asignatura, inglés, creo recordar, y un profesor demasiado demagógico. Ella se viste y yo me siento en cama a desayunar nicotina. La acompaño hasta la puerta y vuelvo a la habitación. Perfecto, ya llegaba media hora tarde.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;En el camino me encuentro con Jordan, que acude a la misma academia a la hora siguiente a la mía. Me intenta sonsacar un diagnóstico de la noche, pero obvio la mayoría de detalles. La profesora me regaña simpática mi tardanza, y se centra en él. Llegada la hora de la corrección, subo a la facultad, con un vacío en el estómago y ciertos síntomas típicos del cansancio: el olor acerado de la sangre a punto de salir a borbotones por la nariz. En el autobús casi consigo dormir un poco, pero ya me tenía que bajar. Me apunto en la lista de correcciones y espero. Las horas pasan, vacías. El profesor dice de hacer un descanso de media hora para comer. Yo soy el siguiente tras la pausa. Tres horas y media que nadie me iba a devolver.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Tras unos comentarios poco halagüeños, pero mejor recibidos que en otras ocasiones, salgo y me despido, con una vana esperanza de descanso en el horizonte. Llego a casa y me quito de encima el quintal de utensilios habituales. Cargar con esas comedias de una punta a otra de la ciudad durante más de la mitad del día hacía que subir las escaleras se antojase más una gesta que algo cotidiano. Rezando por un suspiro de tranquilidad, enciendo el ordenador y Dark Cat se pone en contacto conmigo. En realidad se llama Joseph Dark,&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;pero entre sus conocidos habían hecho ese juego de palabras, que la verdad le venía al pelo. Sería unos dos años más joven que yo, y estaba inmiscuido en un par de grupos musicales, un afán que yo tenía ganas de recuperar. Lo de oscuro no tenía mucha complicación, cuando no llevaba el clásico chándal de yonki solía ir vestido con ropa en la que el negro era el predominante. A veces no era ágil de mente, y se adecuaba demasiado a la clásica imagen del joven greñudo con cara enferma habitual en los seguidores de heavy metal, melena suelta a poder ser. Pero, que coño, me caía bien. &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Me comenta sin mucho detalle que él y No Flag Mike &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;van a comprar la entrada para un concierto la semana siguiente, me pide que intente ir y yo le digo que se pasen por mi piso. Cerca de las ocho llegan ambos. No Flag Mike viene en cabeza. Es un amigo de Matt Stone, uno de mis compañeros de piso, y un habitual de los locales que frecuento. Lo conocía de vista desde hacía ya un año aproximadamente, y en aquel momento no era santo de mi devoción. Me parecía el clásico guaperas&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;de anuncio de dentífrico, un enemigo, un obstáculo. No lo era, pero a mi me lo parecía, y con eso bastaba. A lo largo de este año hemos ido coincidiendo, y la coincidencia dio paso a una sana relación de colegueo. No Flag Mike&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;tendría más o menos mi altura, los ojos azules, una media melena castaña y una sonrisa que parecía esculpida. Conversaciones y situaciones aquí y allá me hicieron ver mi error de juicio. Era el clásico joven (rondaba de cerca mi edad) que siempre hacía por sacar una carcajada a sus allegados, un observador del fondo del vaso. Para algunos no era más que un loco, pero mis sospechas ya se habían confirmado el día de su cumpleaños, en el que se regaló a si mismo unas pocas lágrimas de desconsuelo. Decía que como siempre iba por ahí, haciendo el indio, el Mike que paga, el Mike que nunca pasa nada, a la gente le parecía que no tenía ningún problema, pero yo entendía su llamada de fondo. Una historia bastante familiar. Intercambios de ideas así me hicieron ver que andaba por un camino que se me antojaba conocido, además compartíamos bastantes gustos, al menos en lo que a música, bebida y, sobre todo, mujeres se refiere. Ambos nos comentamos algún que otro fracaso, coincidiendo en el caso e incluso a veces en la tía en cuestión.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Tras un par de tonadillas, y unas cuantas caladas a esto y aquello, salimos de mi casa cerca de las diez de la noche con la intención de ir a un piso a tomar unas copas. Mike se fue a ver una película con nomepreguntesquieneraporquelaverdadniimporta y tras una ligera reprimenda, una vez estuvimos todos los necesarios para convertir una noche en algo decente volvimos al centro, simplemente para vivir un rato en la que no pasó absolutamente nada. Cerca de las cinco de la madrugada oí la llamada de la cama y me despedí.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Sábado, día del padre, comercios cerrados y yo sin desodorante. Me despierto cerca de las cinco de la tarde. Salgo a la calle a hacer unas compras, y tras una hora callejeando me doy cuenta de que es festivo. Maldito idiota. Vuelvo a casa, rezando para que las últimas gotas de fragancia le ganasen el pulso al sudor. Me llama mi madre. Al día siguiente estaba de cumpleaños, y ya que no nos habíamos podido ver la familia pues comeríamos todos juntos aprovechando la fecha, vendría mi hermano también e iríamos a un restaurante en una localidad cercana. Me pasa con mi padre, le felicito y hablamos un rato de la maquinaria diaria de cada uno. Mi madre me recuerda que las superficies comerciales estaban abiertas, así que cojo un bus y voy a comprar el dichoso complemento arreglacitas. &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Cuando me quiero dar cuenta ya ha anochecido, y tras haber cenado y usado mi última y digna adquisición, vuelta al local donde todos coincidimos para calentar motores. Fuera está bastante tropa, y tras haber sisado un par de tragos &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;entro a pagar por mi bebida. Ya empezaba a hacer cierta mella, tras un par de noches, semanas, meses, años. En el interior aparece Aurora. Aurora. La había conocido antes que a Rose, haciendo cuentas hará este dos veranos. Ambas eran amigas. Aparecimos en nuestras vidas uno de estos miércoles estivales, y desde aquella. Era ligeramente morena, con el pelo castaño, alta, alocada a veces, reservada otras, encantadora algunas, la típica situación “y que pasaría si…”. Intercambiamos copas, frases de nada, fragmentos de noches inconexas, durante un rato. Salgo, vuelvo a entrar. Voy notando como el doctorcillo enclenque es arrinconado y golpeado por la bestia cada vez más. No hay ya vuelta atrás. En cierto momento me encuentro con Natalie, que me llama borde. No recordaba a cuento de que, pero por lo visto el jueves la puse a caer de un burro. Le dije que no era nada personal, si lo fuese se daría cuenta. &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;De camino a la salida del local, y como si de una iluminación se tratase, le digo a Aurora que saliese a hablar conmigo. Ambos nos ponemos a recordar anécdotas, y recuerdas, y recuerdas tú, y que bien, cuando un tío con el que estaba antes se le acerca y la besa. Fin del comunicado. Era hora de cierre casi y tocaba trasladar el campamento. Marcho solitario entre una muchedumbre al encuentro de la siguiente zona de locales, apartada a unos cinco minutos andando aproximadamente. No sé a ciencia cierta cuanto tiempo ha transcurrido, ni cuanta bebida me había tomado, pero parece que la respuesta a ambas es una eternidad. He parado de escribir porque me he quedado sin tabaco, no he tenido a penas un momento para sentarme ante este cacharro y teclear, pero hoy, tras unas semanas ya, creo que va siendo hora. El caso, allí estaba yo, cristal en mano, acabo el trago y salgo a reencontrarme con quien fuera que estuviese. En ese momento Aurora reaparece, y retomamos la conversación en donde la habíamos dejado. En el punto de aquel miércoles, de aquella vez, de lo que recordábamos, de miradas posteriores, de confesiones de borrachera, de algo que se podía tildar de pobres sentimientos por mi parte. En definitiva, que me gustaba. Se queda desconcertada. En cierto momento me dice que Rose anda cerca, yo le respondo “ya lo sé, que piensas, ¿que no se lo voy a decir?”. Sigo hablando y ella se aparta, con los ojos enrojecidos, Rose me agarra y me pregunta:&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;- ¿Eres gilipollas o a ti que coño te pasa?&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;- Si, soy gilipollas…&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Le intento explicar como buenamente puedo lo ocurrido, lo que llevaba pasando, nos besamos, le explico todo y parece que lo entiende, aunque sé que una parrafada un sábado a las cinco de la mañana no servirá de mucho. La acompaño a casa entre risas, ella me abraza y me dice las dos palabras que menos quiero oír. Me dice que nunca me ha visto sonreír de manera sincera, le digo que hace ya tiempo que eso no ocurre, me despido y vuelvo, más o menos contento de haberlo contado todo. La noche me recuerda que se está llegando a su fin, le pido perdón, le rindo pleitesía y la acabo. Al día siguiente el teléfono me sirve de despertador, mi madre me llama, ya estaban en el coche, tocaba ducharse, vestirse, bajo, me recogen, etc…y nos ponemos en camino. Hablo poco, cierro los ojos obligado por el sol. En un viaje que parecía no terminar nunca llegamos al restaurante. Rara vez hacíamos estas cosas, pero era una marcada fecha familiar, mi madre estaba de cumpleaños, y mi padre lo estaría cuatro días después. No estaba de más que aunque fuese pocas veces al año recordarles que seguían teniendo un primogénito por el mundo adelante, que yo tenía un hermano y unos padres también. &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Era un restaurante en el que habían ido a comer con otros padres cierto día de partido de mi hermano, que ya jugaba desde hacía tiempo en el circuito regional, uno de tantos partidos que yo no había ido a ver. Nos sentamos y se acerca un camarero, jovial, y nos indica la carta. Mil manjares suenan, sobre todo cuando llega al plato “almejas en su salsa”. Se me hace la boca agua, y me niego pedirlas, haciéndome eco de nuestra capacidad financiera. Mi padre pregunta que íbamos a tomar, y mi hermano pequeño suelta un lastimero “eu quería almexas”. Miro hacia la nada y casi le meto una patada por debajo de la mesa, luego todos sonreímos y los platos son pedidos. Un día era un día, suelen decir en mi casa, el pronto de mi hermano hace que se pidiese el plato que ya sabía de buena tinta que no podría comer y devoro las almejas junto a él, mis padres piden algo que no recuerdo, y seguimos comiendo hasta que nos traen el plato principal. Traen piezas de churrasco en un estado perfecto, carne jugosa entre medio hecha y sangrienta, mi favorita, postre, cuenta, fotos de recuerdo en el exterior y vuelta. Iba respirando fuertemente, esta supuesta dieta iba a acabar conmigo. Una vez en la ciudad nos acercamos al campo de fútbol, mi hermano iba a ver un partido allí. Cuando estamos en las cercanías, se baja sin siquiera despedirse. No lo culpo, yo habría hecho lo mismo, vemos los tres que va contento y nos acercamos a mi piso. Le comento a mi madre mis últimas jugadas, más o menos mitigadas, mezcla de busca de consejo y reafirmación personal, mientras mi padre anda unos metros detrás debido al cansancio. Tras una tarde más o menos en compañía como regalo ellos marchan, y yo agoto las horas hasta el comienzo de la semana.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;A la mañana siguiente hacía un día playero digno de mediados de Agosto. Llego un poco tarde a clase y me reúno con mis compañeros. Betty&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;me va haciendo preguntas sobre cómo había pasado el fin de semana. Justo cuando le estaba comentando algún punto de dudosa moralidad, el móvil suena. Era un teléfono con prefijo de esta misma ciudad, ni idea de quién podía ser. Descuelgo educadamente, como en todos estos casos.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Hola, ¿dígame?&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Tommy&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Si, ¿quién es?&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Mira, soy Aurora.- (se me hiela el riego sanguíneo) – Te llamaba porque no recuerdo mucho del último sábado, recuerdo haber hablado contigo, pero ni idea de lo que me decías, sólo sé que recuerdo haberte mirado molesta…&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Ah, eso, no te preocupes, yo tampoco me acuerdo de mucho. – (Miento) – Sería cualquier tontería sin importancia…&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Jaja, vale, es que tenía miedo de haberte dicho algo que te haya parecido mal, y como no me acuerdo pues te llamo para saber, o para pedirte perdón en ese caso.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Que va mujer, no te preocupes, sea lo que fuese ya habrá tiempo para hablarlo en cualquier momento, ya lo hablaremos otro fin de semana.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Ok! Un beso!&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Cuelgo. Honestidad en saco roto. Vuelvo a mi clase y sumo esta llamada al anecdotario que Betty escuchaba a punto de romper a reír. Hago un intento porque la sonrisa que le devuelvo no sea la mueca que creo que es. La clase termina, y bajamos a la planta que alberga el comedor de la facultad. Jordan tenía clase a las cuatro de la tarde conmigo en una asignatura que perdía de calle frente a nuestras pocas ganas de asistir, y decidimos bajar a la playa, aunque sea con todos los bártulos, a pasar un poco la tarde allí. Él y Al, que también había terminado las clases, se habían reunido y bajaban a comer al piso de Jordan. Betty y yo los alcanzaríamos después, cogeríamos unos bocadillos y los comeríamos sentados en la arena. La comida no llega a salir de la facultad, y al cabo de una hora aproximada estábamos ya todos en el punto de encuentro. Nos adentramos en la arena. Ellos quedan en la parte baja de una duna artificial. Yo me quedo en un punto intermedio. Esta era la playa en la que cierta noche estuve con una sirena varada. Pienso en ello, me recuesto, coloco los auriculares, suena la música y cierro los ojos. Cierro los ojos y veo al cielo entero caerse. &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;El resto de días de la semana voy adelantando trabajo para las diversas correcciones, tanto las referentes a clase como a las clases particulares. Tenía que entregar el proyecto de un centro social el lunes, a la vuelta del fin de semana, un fin de semana en el cual actuaba en la ciudad uno de los grupos de los que Mike, Dark Cat y yo cantábamos canciones a las cinco de la madrugada, práctica de la que a veces, sobre todo en los desayunos de mediodía, no estoy especialmente orgulloso, pero que es parte de mí al fin y al cabo. Duermo un par de días en toda esta semana. Ese mismo martes Rose queda conmigo en una plaza cercana al sitio donde mi academia es impartida. Vamos a tomar una cerveza y bromeamos acerca de lo ocurrido el jueves, en un ambiente bastante amistoso, de hecho agradable Me muestra un apunte de su libreta, por lo visto de la última noche. “Soy jodidamente superior a cualquier persona que se te acerque con una idea”. Eso había dicho. Me describía a la perfección. Cuando la acompaño a que tome el autobús, me despido con un beso en la frente. Ella me lo devuelve en la boca. Perfecto. Quedé como estaba. Definitivamente mi confesión no había servido de absolutamente nada. Esa misma noche veo la trayectoria de la luna a lo largo del cielo por mi ventana, a veces desapareciendo entre jirones nubosos, hasta hacerlo definitivamente entre la masa de ciudad, el mismo momento en el que el alba hace enrojecerse de manera tímida los tejados de pizarra de los edificios colindantes. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Entre descansos ante el ordenador me da tiempo a pensar en lo ocurrido el fin de semana, en semanas anteriores. Hacía tiempo que no comía fresas, hacía tiempo que no las había a vender en comercios cercanos. El frutero siempre con la misma excusa. Y mira que la última vez que las había tomado entre las que eran dulces había también otras verdes y alguna que otra podrida incluso. Me gustaba también el chocolate, de hecho era lo que comía a veces, pero algún niño se quejaba de que le había robado la tableta. Oídos sordos. El problema era que también, y desde hacía tiempo, quería probar ciertas nueces, pero el presupuesto a veces no me daba. Además estas nueces tenían fama de ser difíciles de abrir. Esto no me amedrentaba, sólo que sabía que si rompía la cáscara, probablemente rompería el fruto también. ¿Chocolate con nueces? Mejor no pensar en ello. ¿Cómo? ¿Qué ahora las fresas se sirven con zumo de naranja? Vamos, no me jodas…&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;El miércoles quedo en casa de Jordan y Betty para trabajar, pero el sueño me vence en su sofá. Paso toda la tarde durmiendo allí, una amiga de su compañera de piso me ve, gente entra, gente pasa por el salón, pero yo no me entero de nada. Al menos espero no estarme babeando. Repetimos el día de trabajo el jueves, volviendo a quedar desde una hora temprana de la tarde hasta bien entrada la madrugada. Al día siguiente teníamos una corrección extra, pero era necesario subir el ejercicio a una plataforma en Internet para poder ser digno de corregir. Además podía ultimar detalles en la academia, ya que tenía justo antes de que el plazo de entrega de la corrección terminase. Aún me faltaba bastante, pero al menos el esfuerzo merecería la pena. A las cuatro de la madrugada, poco antes de que decida recoger las cosas suena mi móvil. Alguien preguntaba dónde estaba, que ya debería haber aparecido por el Lucky Rock. Si, ese local de carácter gaélico en el que empezaba el meollo siempre. Si, la fama me precede. Digo que estoy trabajando, y que me es imposible. Me voy a mi piso, repitiendo el esquema de la noche del martes al miércoles. El sol ya hace daño en los ojos cuando me asomo a la calle, me doy una ducha y me dirijo a la academia puntual. Con un día de ventaja era imposible que llegase tarde. Tengo suerte, la hora de subir los archivos se atrasa a las doce y media, en lugar de las once, con lo que remato lo más posible la entrega. La profesora me felicita, hace una semana a penas si tenía un par de dibujos sobre un folio, y ahora sólo me faltaban un par de cosas para colmatar la entrega. Bromeamos sobre mi madrugón, salgo y me dirijo a corregir.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Subo en autobús, de la misma manera que la semana pasada. Al llegar veo los proyectos de mis compañeros, lo que le dicen los profesores, me duermo un rato, me despierto, hay menos gente, llega Betty, de Jordan ni rastro. Me había apuntado en una lista para corregir por orden, era el último. Espero. El resto de gente, excepto Betty, se va cuando es mi turno. Defiendo mi trabajo, aún con bastante suerte de que la coherencia del anterior brillaba por su ausencia. No me libro no obstante de alguna pequeña reprimenda aquí y allá. Parece que nunca te van a decir algo bueno, y en la mayoría de casos así es. Una vez acabamos, y aunque sé que pueda parecer pesado, le pregunto al profesor que más debería hacer, que caminos debía tomar para colmatar el trabajo debidamente. Él me dice que lo importante es la idea, y mi proyecto por lo visto carece de ella. Asiento entre dientes, con la moral por los suelos, algo que Betty se esfuerza en el bus de vuelta a la ciudad de remediar, con bastante acierto. Me tumbo un poco en cama esperando a la noche. Una vena de responsabilidad hace que el concierto del sábado se diluya. Tenía entrada para otro concierto el martes justo, y una entrega el día anterior, amén de un examen el jueves, no sabía si me daba tiempo, de hecho era imposible, así que a la noche cuando me lo encuentro en el Lucky se lo comento a Mike. Me mira perplejo, bastante jodido, dice que de toda la gente que se podía descolgar yo era el último que se esperaba.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Joder, tío, eras el último, no me jodas, además, ¿mañana vas a salir?&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Supongo, aunque sea a tomar algo, ¿por?&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Coño, para eso vente al concierto, ¡que vamos todos!&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- No sé, no sé…&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;El “no sé” que dije a las doce de la noche se transforma a las dos en un “¿por qué no?”, a las tres en un “que coño” y a las cinco en un definitivo “¡vamos!”. Entremedias Mike y yo tenemos tiempo a comentar bastantes cosas, cosas que salen a la luz tras unas cuantas copas.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Joder, Mike, y pensar que antes de conocerte pensaba: “mira a ese capullo, ¿quién coño se cree que es?”&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Jajaja, ya lo notaba, cuando estaba a veces hablando &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;con Ginger notaba que me mirabas con gesto asesino, y yo pensaba: “¿y este tío?”&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Esta puesta en común es la que definitivamente hace que la balanza ya no se decante más hacia una balda que otra, sino que sea reventada a patadas y olvidada cerca de cualquier contenedor. Bromeamos acerca de levantarnos al día siguiente de salir, no recordar mucho, de entrar en los bares a la noche siguiente huyendo del tumulto por miedo a posibles represalias, de levantarse y entrar en esta u otra red social y comprobar si alguien nos ha borrado de entre sus “Amigos”, y otras tantas cosas que extrañamente puedes compartir con alguien, quizás sólo con cuatro sin que te tilden de enajenado. A la noche siguiente nos encontramos todos ya en el local del concierto, tengo suerte, aún había entradas en taquilla, apuramos la bebida en el exterior y entramos. Pasan más horas de la cuenta, ya que ese sábado el reloj se atrasaba una hora, con lo cual el cómputo real fue que entramos en el recinto a las diez y salimos a las cuatro. Me encuentro en el interior a mis profesores de academia, me comentan que habían apostado entre ellos si iba a ir al concierto o no, veo que en la mayoría de los casos se conoce antes de lo que tengo fama, intento mantener la compostura y me reúno con el grupo. Los locales estaban ya para cerrar, no había mucho con quién encontrarse, no había mucho que hacer en la noche, pero si para mi en la tarde, noche y madrugada del domingo. Todo lo que no había hecho en los dos días anteriores.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Se me hace tarde cuando intento ponerme al trabajo. Entre recoger cosas que me traían mis padres del pueblo, principalmente comida, son las siete de la tarde cuando consigo sentarme ante el ordenador. Cuando son cerca de las nueve me encamino hacia chez- Jordan/Betty, para otra de nuestras veladas preentrega. Plantas, alzados y secciones arquitectónicas de proyecto. Sección constructiva, reseña de materiales utilizados, planta de situación, planta de aproximación urbanística, 1:100, 1:500, 1:300, 1:10, la noche se convierte sin previo aviso en mañana, aún quedaba una maqueta por hacer, y a mi me faltaban todos los textos explicativos. Me arriesgo. Jordan y yo hacemos las maquetas, Betty acaba su entrega también y subimos. Subimos a sacar fotos a la maqueta y a imprimir los planos. Mientras voy buscando una excusa para mi ausencia de textos. Quedaba una hora para que el plazo de entrega del material impreso finalizase, pero simplemente no tenía neuronas disponibles para escribir algo coherente, y las necesitaba para que mi mentira pareciese redonda. Decido entregar antes de tiempo. Le explico a los profesores que todo el texto (por suerte de esta vez había dejado marcado en el folio dónde iba a aparecer cada uno, lo cual le daba un poso más real a lo que estaba contando) me había quedado en una capa de no impresión y que no aparecía. Tengo suerte, me dejan completarlo para la entrega en formato digital, que finaliza este domingo. Funciona.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Derrotados, bajamos. Eran las tres de la tarde. En el camino de vuelta Betty me pregunta si estoy animado para lo que va a ocurrir mañana. Hago recuento, no hay ninguna entrega, ningún trabajo el martes, había examen el jueves, eso si, pero ¿el martes? que podía ser…antes de que caiga me dice el concierto. Llevo meses con la entrada y el día antes ni me acuerdo. Cuando mi mente se adaptaba al esfuerzo de computar fechas, horarios, entregas, trabajos, escalas, tiempo, falta de tiempo, total falta de tiempo, era difícil sacarla de esa dinámica. Ellos se bajan en su parada, y nos damos buenas noches. Llego a mi parada y subo uno a uno todos los escalones. En el descansillo antes de la puerta de mi piso, cuando ya casi puedo advertir el olor interior, casi me caigo al suelo. Cojo un último aliento y alcanzo a meter la llave al primer intento. Tiro las cosas en mi habitación, recapacito y me digo que no merece la pena acostarse ahora, total las horas ya irían pasando hasta las nueve o así, y ya dormiría todo del tirón. No era mala idea. Paso la barrera del sueño a la hora o así, esa barrera en la que exteriormente pareces un zombi, pero que sabes que eres capaz de aguantar otras doce horas más despierto si fuese necesario. Miro a la estantería. No me quedaban cigarrillos. El estanco había abierto ya, y me quedaba a escasos cincuenta metros. La mañana nublada se había tornado en una plácida tarde que invitaba al paseo y a no hacer nada. Salgo a comprar tabaco y a airear un poco el cerebro, dejando las preocupaciones para el día siguiente.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Pero no, no hoy. Justo cuando estoy metiendo la llave en el portal, miro a la derecha y veo a Aurora y a Musa, una amiga suya, salir de una tienda. Me vio, eso está claro. Por un momento me columpio entre mirar hacia otro lado y fingir que no las he visto, subir a mi habitación, fumarme un par de cigarrillos y descansar un mínimo o, por el contrario, ir a su encuentro, saludar, compartir un par de frases estúpidas, comprobar que en algunos casos la cordura no es cuestión de día a día, conversaciones acerca del uso y abuso de sustancias estupefacientes, reproches por mi compulsión al fumar, tarde de paseo, muerte cerebral, saludos y ya nos vemos mañana si eso en el concierto. Me decanto por esto último. Perfecto imbécil. Se suponía que ibas a comprar tabaco y volver a casa, ya está, pero no. Preparo cualquier cosa para cenar y salgo al encuentro de una cerveza. Necesitaba un momento tranquilo, a solas, no tenía ganas de maquinar nada más. En el Lucky me la sirven, y me quedo allí sentado, tomándola. Paz al fin. Poco dura. No pasan ni cinco minutos cuando se me acerca un completo desconocido, que estaba manteniendo una discusión acerca de no sé que gilipollas batalla de egos. Su contrincante sale, y él se me acerca.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Eh, perdona…&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Dime…-le contesto, sin apenas mirarlo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Te he visto ahí sentado, y tienes mala cara, tío, ¿te pasa algo? – Me suelta, con un vaho a cerveza patético.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- No.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Pues parecía, no sé, quería decirte, si no te molesta, que, bueno, tienes mi ánimo, no me gusta ver a la gente así, pareces buen tío…&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Joder. Ni un puto lunes puede tomar algo alguien tranquilo. Me vuelvo a casa y empiezo a escribir este texto hasta que se consume la cajetilla de tabaco. A eso de las cuatro de la mañana me acuesto, esperando al concierto de mañana. Me levanto a eso de las tres de la tarde. Comenzar a ser persona me lleva un lapso de dos horas, mínimo. Llamo a Betty para que me pase los apuntes del examen que tenía el jueves. A eso de las ocho de la tarde me paso por su casa. Me cuenta que el examen es excluye la posibilidad de continuar el curso. Si lo suspendías, te enviaban a la convocatoria extraordinaria de Septiembre. Ya no saben de que manera ayudar a sus alumnos.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Al rato me dirijo al concierto, y disfruto y me desgano durante unas buenas dos horas. Dolor de pierna incluido. Cuando este termina, nos volvemos al centro. La gente que me había acompañado se marchaba, pero el espíritu nocturno me había abrazado ya. En el momento en el que me decían que se iban a casa, yo contesté: “Iré a la parte de abajo del local y veré quién hay…”. Todo esto derivó en unas siete horas solitarias de encontronazos con caras conocidas, con caras estigmatizadas y, sobre todo, con recuerdos borrados. Nada de lo que había ocurrido a partir de las dos de la madrugada merecía la pena como para marcarse de manera persistente en mi memoria."&lt;/p&gt;&lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Tom Grass . A través de un espejo marchito (Cap. 1) Ed. White Sparrow 2011.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-6348444160369369951?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/6348444160369369951/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2011/05/no-te-dejes-la-luz-encendida-al-marchar.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/6348444160369369951'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/6348444160369369951'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2011/05/no-te-dejes-la-luz-encendida-al-marchar.html' title='No te dejes la luz encendida al marchar. Parte 1 (Creo)'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-vGD3ZizXJ8E/TeRAI5HDU2I/AAAAAAAAAFw/4JE6P6wx6as/s72-c/a.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-3238957357676924579</id><published>2011-05-26T17:36:00.006+02:00</published><updated>2011-05-31T01:09:28.136+02:00</updated><title type='text'>Más allá del cuádruple principio de placer o Inspiración en forma de vino tinto.</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-mh9bwPNpWS4/Td5z5TqSHTI/AAAAAAAAAFo/HqTk6HZMHNk/s1600/Further_down_the_spiral.jpg"&gt;&lt;img style="WIDTH: 299px; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5611049614117575986" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-mh9bwPNpWS4/Td5z5TqSHTI/AAAAAAAAAFo/HqTk6HZMHNk/s320/Further_down_the_spiral.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div  style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; “Me pican los ojos. Deben ser cerca de las cinco de la tarde. Estoy tirado en mi cama. Cierro los ojos y veo formas cada vez que los froto. Empiezo a ver imágenes dentro de mis párpados. Un personaje de dibujos animados en una aureola verdosa. Luego, al pasar mi índice por la zona cercana al iris, la imagen cambia: la silueta de un pez, esta nariz, sobre todo tus pechos. Ya no sé si me froto los ojos debido al picor o como mera curiosidad por ver que imagen se forma. Me levanto, y me dirijo al baño. Me he vuelto a cortar el pelo. Ahora lo llevo corto, como hace dos años, pero algo no encaja. Me lo corté, pero la imagen que aparece en el espejo no es la misma. Algo no encaja. Quizá sea el resto. Donde antes aparecía un marcado mentón, ahora hace atisbos de asomar el principio de una papada. Bajo la camiseta ocurre más o menos lo mismo. El pasado se ha convertido en un momento ilusorio de felicidad, de un porvenir difícilmente evocable. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt; Aquel que diga que su visón de si mismo no le importa, miente. Miente. Es sencillo. Prueba a decirle a alguien que no ves desde hace tiempo que ha ganado un par de kilos. Se le cambiará la cara. Si no, dile que ha ganado cinco. Si dice que la belleza está en el interior, dile que es idiota. Si esto no le afecta, quémale el coche. Confesiones de un narcisismo que consume el alma con cada cambio en tu imagen. ¿Qué ocurriría si cada día, sin saberlo, engordaras cien gramos? ¿Serías consciente? ¿Te preocuparía? Mientras estos pensamientos se mezclan con otros, salgo de mi cuchitril. A ver que diablos me ofrece esta noche.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;!--?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /--&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;  Un par de horas más tarde del primer trago, Ella aparece. La mujer metálica. Flota en una aureola, a duras penas perceptible por los allí presentes. Sus cabellos destellaban con el fulgor del cobre. Sus venas de estaño recorrían bien visibles bajo el latón de su piel. El resto de la gente no lo oía, pero yo sentía cada uno de los mecanismos que funcionaban bajo esa fría apariencia androide. Estaba empezando a volverme loco. Chirriaba, martilleaba mi oído interno. Los nervios justo bajo el occipital de mi cráneo se erizaban, punzando a lo largo de toda mi columna vertebral. Un ligero sudor frío sacudía mi nuca, dándome espasmos. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;Me acerqué a verla de cerca, y justo cuando estaba a punto de dar media vuelta, su fría mirada se clavó en la mía. Era imposible que me hubiese visto. Su mirada llegó incluso a ver aquel momento cuando mentí en el parvulario para no perder un recreo. Vio cada uno de los entresijos de mi mente, escudriñó cada uno de mis recuerdos, formó un mapa conceptual desde mi nacimiento hasta aquel último paso de falsa valentía. Todo esto en lo que tarda un colibrí en batir sus alas. En aproximadamente un sexto de segundo me quedé desarmado, desnudo, vacío. Un brillo candente surgió de repente de aquella mirada. Como si de una siderúrgica se tratase, una chispa dentro de sus ojos empezó a arder débilmente, hasta que articuló palabra.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt; No sé que ocurrió, ni que clase de conexión había fallado, pero minutos más tarde la mujer metálica entraba por la puerta de mi pequeño apartamento. Se quitó sus altos zapatos de tacón y se recostó en mi cama. Me acerqué a ella y la besé. Se me heló la sangre, lo cual hacía que mi corazón latiese más rápido, intentando compensar la diferencia de grados. En este caso dicho salto era abismal. Creo que incluso se me cortó un poco el labio superior. Ella se dio cuenta. Intentó regular su temperatura. Dijo algo sobre que tenía falta de costumbre. Mi dedo índice se deslizó bajo la tira de su vestido negro. Noté como sus venas adquirían cierto tono rojizo. A este punto me atrevería a decir que era capaz de sentir algo. Salió un vaho que de repente condensó en la cara interior de todas las ventanas de mi habitación. Se acostó y me agarró, lo hicimos de manera salvaje. Su mecánica interna estaba a punto de estallar, sabía que estaba a punto. Su espina dorsal debía estar a una temperatura cercana a los treinta y cinco grados centígrados cuando estalló en un aullido de placer…”&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:130%;"&gt;- Bien, ¿Qué tenemos, Mike?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:130%;"&gt;- Varón, entre unos veinticinco y treinta años. Su casera se lo encontró así esta mañana cuando entró a cambiar las sábanas. Llevaba cerca de una semana sin salir, nadie del edificio había visto movimiento, ni siquiera el más mínimo ruido.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:130%;"&gt;- Joder, ¿y nadie se dio cuenta del pestazo?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:130%;"&gt;- Bueno, ya sabes como son los pisos realquilados de esta zona de la ciudad.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:130%;"&gt;- ¿Causa de la muerte?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:130%;"&gt;- Me atrevería a decir que fue una contaminación por metales pesados. El joven trabajaba en una siderurgia, unas manzanas más abajo. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:130%;"&gt;- ¿Que mierda es esto?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:130%;"&gt;- Ah, si, su máquina de escribir. Por lo visto lo de la siderurgia era temporal, pretendía hacerse escritor, me comentó la casera.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:130%;"&gt;- Me pican los ojos, ¿pero que basura es esta? Está mejor así, un creído menos. Bueno, que se encarguen del papeleo los capullos de siempre.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:130%;"&gt;- Han encontrado una pistola bajo la cama.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:130%;"&gt;- …Y?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:130%;"&gt;-&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Puede que tenga algo que ver con aquella chica que encontraron con una bala en el pecho. La complexión encaja con la cámara de seguridad del cajero. Además, en el caso de la joven, pasaba por cerca de la zona en la que vivía y trabajaba este tipo, tenía que cruzar por estas calles desde su casa hasta la zona donde estudia. Podría haberla seguido. Podrían haberse visto en un café, vamos, lee el texto, ¿tú qué crees?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:130%;"&gt;- Joder, Mike, no seas pesado. Señor Don Nadie se carga a Señorita Doña Nadie. ¿A quién carajo le importa a estas alturas? Venga, archivemos esta mierda. Muerte por blah blah blah. Te invito a un café, ¿hace?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:130%;"&gt;- Ok, pero pagas tú. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-3238957357676924579?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/3238957357676924579/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2011/05/mas-alla-del-cuadruple-principio-de.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/3238957357676924579'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/3238957357676924579'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2011/05/mas-alla-del-cuadruple-principio-de.html' title='Más allá del cuádruple principio de placer o Inspiración en forma de vino tinto.'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-mh9bwPNpWS4/Td5z5TqSHTI/AAAAAAAAAFo/HqTk6HZMHNk/s72-c/Further_down_the_spiral.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-6119117747081387437</id><published>2011-04-25T03:05:00.004+02:00</published><updated>2011-04-25T05:16:34.007+02:00</updated><title type='text'>Madre</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/--ABw3Yvz-JM/TbTRbQ7GeRI/AAAAAAAAAFg/stHhNvcoCPc/s1600/madre-e-hijo-klint.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 254px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/--ABw3Yvz-JM/TbTRbQ7GeRI/AAAAAAAAAFg/stHhNvcoCPc/s320/madre-e-hijo-klint.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5599330503057897746" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Él, joven, idiota. Tendría apenas unos veinte años. Veintitrés como mucho. Lo había vuelto a hacer. No tenía medida. Adoraba el término medio, pero se había perdido cualquier tipo de explicación al respecto. Tanto te escupía veneno en las heridas como te daba un beso en la boca. En la creencia de haberse forjado a si mismo, cualquier atisbo de moralidad había sido denostado. Vilipendiado incluso. Le habían preguntado que opinaba de Dios, la noche antes incluso. Ya desde joven lo había excluído. A los dos años de hacer la primera comunión, el párroco que la había oficiado moría. A saber de qué. Esa fuerza externa no le servía ya de absolutamente nada. No podía creer en eso. Creó su propio sesgo sobre lo que estaba bien y lo que estaba mal. Luego lo dejó atrás. Como a tantas otras cosas. Sus pensamientos, rara vez compartía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su madre había ido a verlo. Él no había podido ir a ese viaje familiar, que sólo podían hacer una vez al año. El único momento que compartía con su familia más allá de un par de  horas. Un viaje que en esa ocasión incluso se alegraba de no hacer. Ese destino no le traía más que cuchillas en forma de recuerdos. De esa calle y de la otra. Él contaba lo que había ocurrido. Le había adelantado detalles antes. Una situación, inesperada en principio, había hecho que el discurso se modificase. Como tantas otras veces. Como siempre, para que negarlo. Afronta los hechos. Recuerda palos de aquí y allá. Trágalos. Regurgítalos. Hazlos tu armadura. "Dijo de mi que era una persona a la que todo le importaba nada". Su madre calló, por un segundo. Le replicó: "Razón no le falta..."&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-6119117747081387437?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/6119117747081387437/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2011/04/madre.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/6119117747081387437'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/6119117747081387437'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2011/04/madre.html' title='Madre'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/--ABw3Yvz-JM/TbTRbQ7GeRI/AAAAAAAAAFg/stHhNvcoCPc/s72-c/madre-e-hijo-klint.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-1775831719202084882</id><published>2011-03-25T00:03:00.000+01:00</published><updated>2011-03-25T00:52:16.044+01:00</updated><title type='text'>Honey is honesty misspelt</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-BuvhlvzBAH4/TYvOS4RUJ0I/AAAAAAAAAFY/YU7CdDLSbNE/s1600/189677_10150173088815844_11008265843_8395952_941595_n.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 320px; height: 213px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-BuvhlvzBAH4/TYvOS4RUJ0I/AAAAAAAAAFY/YU7CdDLSbNE/s320/189677_10150173088815844_11008265843_8395952_941595_n.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5587786586421208898" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Cuestionarme no pone en duda mi inteligencia, sino la tuya."&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-1775831719202084882?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/1775831719202084882/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2011/03/honey-is-honesty-misspelt.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/1775831719202084882'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/1775831719202084882'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2011/03/honey-is-honesty-misspelt.html' title='Honey is honesty misspelt'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-BuvhlvzBAH4/TYvOS4RUJ0I/AAAAAAAAAFY/YU7CdDLSbNE/s72-c/189677_10150173088815844_11008265843_8395952_941595_n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-2359363138186351933</id><published>2011-02-24T05:07:00.001+01:00</published><updated>2011-04-23T15:43:10.167+02:00</updated><title type='text'>Sencillo, pero efectivo.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-cfjxGwhhelI/TWXaNQDQXsI/AAAAAAAAAFQ/h184SvaQl60/s1600/jim_morrison2.JPG"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 52px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-cfjxGwhhelI/TWXaNQDQXsI/AAAAAAAAAFQ/h184SvaQl60/s320/jim_morrison2.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5577103634750004930" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tom Grass. Su respuesta a un posado formal para una entrevista (2005.)&lt;br /&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:#0400;  mso-fareast-language:#0400;  mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;“Me voy, voy a comprar tabaco” Esas fueron mis últimas palabras. Hacia el bar me dirijo, una copa, una copa, es lo único que pido. Pienso, antes de entrar, que ya no hay máquina. Creo que será buena idea ir al local de ambiente más cercano, ya que allí aún hay una máquina expendedora. Ofrézcame todo en monedas, Jebuzz me había pedido también una cajetilla. Si no me importaba. No, no era molestia. Cargo con su cajetilla y entro en el local. ¿La copa habitual? No veo por qué no. Miro la cartera, aún me sobraba algo para pagar aunque fuese un par. Si no, siempre podía hacer porque me fiasen. No obstante era el mejor cliente. Yo pagaba. Yo bebía. Siempre. Cosa que no se puede decir de todos. Sobre alguno lo único digno que se podía decir es que era hermano de una rata. Un paria, un mierda. El dueño se quejaba de lo que le sangraban mes si, mes también. ¿Te das cuenta? Que coño vas a saber tú.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Una vez me la sirve, salgo a fuera a aspirar aire, y a bañarme en realidad. Él también está jodido, se le ve, se le nota, pero nada dice. Me pide fuego. Como es habitual, me tiembla la mano. Ya desde hace unos años. Me parecía increíble que fuese capaz si quiera de coger un lápiz. ¿Tienes frío? Yo nunca. Allí se apoyaba, dando una calada a cada segundo, casi. Había problemas. Siempre los hay. Quieras o no, estás jodido. Es sencillo. Con una facilidad pasmosa, una frase, una mirada, o lo que es mejor, una ausencia de la misma te colocaba una pesa a los pies y te mandaba al fango. Eso le pasaba a él. &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Dentro del local me encuentro al portero. Hoy no trabaja. El dueño vuelve a entrar, pero sale al rato, los alborotadores surgen de debajo de las piedras, con mayor facilidad si regentas un bar. Como ocurría con aquel capullo. Se había metido donde no le llamaban. Le habían caído unas hostias. Lo comento con el portero, hoy no es su día de trabajo, hoy, al menos, es una persona más. Allí está agarrado a su litro. De entrada les digo mi opinión. Ellos dicen:&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Hay que tener cojones para decir esa frase a alguien al que se le acaba de morir el padre, se las tenía merecidas.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Si, es cierto, matarlo a palos era poco, menudo mierda…&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Yo respondo:&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Hombre, tampoco hay que ser crueles, cruel ya ha sido la vida dándole esa cara.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;El portero sonríe, para luego romper en una carcajada. La noche va pasando, podrías ponerme otra copa, ¿no crees? Eso ocurre. El camarero me dice en un punto de la noche si tengo un momento libre. "Efectivamente", le digo. Podría estar con la columna partida en la unidad de cuidados intensivos, lo escucharía igual. Mi altruismo me propicia una copa más a placer, gratis. Ser generoso a veces merece la pena. En el exterior el rebumbio sigue sonando, pero hacemos oídos sordos a todo cuanto pasa. Cosas más importantes se fraguan dentro. Salimos a fuera a hacernos eco de los sucesos. Tal persona ha bebido demasiado, tal otra no lo suficiente. Lo de siempre. Retales inconexos de vidas que en realidad nos importan un carajo. El camarero se me acerca, y me dice si puede hablar conmigo. La verja se baja, la verdad surge.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Tíos, tengo un problema, desde hace unas semanas con mi mujer no van bien las cosas, lo sé, se que resulta prematuro, pero atando cabos esto es lo que me surge, y no sé que puedo hacer…&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Tras algunas apreciaciones de los allí presentes, le digo las cuatro frases que soy capaz de concatenar.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Jefe, no debes de martirizarte. Lo sé, sé que está enraizado en tu manera de ser, pero piénsalo de esta manera. Crees que todo lo que va mal entre vosotros es culpa tuya, sobre todo por no haber intercedido cuando apareció aquel capullo. Si, ella necesitaba tiempo, pero bueno. Piensa que es el principal problema de las relaciones, y el principal problema es que sois dos. No radica en que tu cargues con todo el peso de lo ocurrido, sino en que afrontes el problema como algo más, no en que te mortifiques por algo que tú has hecho a los dos, sino que afrontes lo que puedes hacer tú por el bien de ambos.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;El portero me mira y se reafirma en lo que digo. “Eres capaz de decir cosas inteligentes, a veces. Se nota que sabes.” Claro que sé. Hacía tiempo que mi corazón había sido arrancado y sustituido por tripas, que provocaban que escupiese mierda por la boca, pero a veces era capaz de soltar algo coherente, y, por qué no, iluminar al vulgo. Una vez cerrado el local allí nos quedamos, el camarero, el portero y yo. El camarero ya llevaba tiempo bebiendo, hacía mucho que no lo veía beber de semejante manera. En cierto momento entra al baño. El portero se me acerca.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Tienes que hacer algo, mira como está, está hecho mierda, y esto le repercute en regentar el local. El último sábado abrió dos horas tarde y cerró media hora antes…&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- No te preocupes, si tengo que entrar en el baño y sacarlo a rastras, lo haré, y si tengo que infundirle ánimo, también. &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Se me daba bien esa basura. Dime lo que quieres oír, y lo endulzaré de semejante manera que la realidad a partir de ese momento te parecerá un cúmulo de basura. Nos acercamos al baño e intentamos abrir la puerta. “Está tirado en el suelo.” Abro la puerta, entro y lo cojo en brazos. Pequeño gran jefe, esta no es manera. No para ti, predica con tu ejemplo. Aunque siempre sea fácil escudarse tras una barra. O detrás de lo que sea.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Decimonovena máscara que veo en lo que va de día, ya está bien…"&lt;/p&gt;&lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Tom Grass, parece que todos los días.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-2359363138186351933?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/2359363138186351933/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2011/02/sencillo-pero-efectivo.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/2359363138186351933'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/2359363138186351933'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2011/02/sencillo-pero-efectivo.html' title='Sencillo, pero efectivo.'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-cfjxGwhhelI/TWXaNQDQXsI/AAAAAAAAAFQ/h184SvaQl60/s72-c/jim_morrison2.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-3850732859694316390</id><published>2011-02-22T01:20:00.001+01:00</published><updated>2011-04-23T15:45:25.566+02:00</updated><title type='text'>(No hay mares en la ciudad de la) lluvia.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-EhkEctMC11k/TWMBXzDEAxI/AAAAAAAAAFI/21_JApsvVJA/s1600/1218223155503_f.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 320px; height: 239px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-EhkEctMC11k/TWMBXzDEAxI/AAAAAAAAAFI/21_JApsvVJA/s320/1218223155503_f.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5576302271966479122" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:#0400;  mso-fareast-language:#0400;  mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Tirado en la cama, puedo de un único vistazo hacerme eco de todo el raquitismo del que hace gala mi habitación. Desde un único punto de vista soy capaz de ver las cuatro paredes que la conforman. Tendrá unos tres metros de largo por dos y medio de ancho. Un gran armario, con un par de maletas coronándolo. Una pequeña mesa. Una estantería, en ella aparecen libros, otros libros más desvencijados, trozos de cartón, algún que otro gorro, esta bufanda, esta otra, con un montón de zapatos dispuestos sin orden ni concierto en la parte baja. De la puerta cuelga una bata que apesta a sudor rancio, junto la única americana que me queda entera, y de milagro, manchas de cemento aparecen en su parte trasera. Hay también un instrumento que nunca llegaré a tocar como es debido, y otro que nunca debí haber dejado de tocar. Una única bombilla alumbra la estancia, cuando le da la gana de funcionar. La puerta no encaja en su marco. Las contraventanas no protegen ni mitigan la luz solar, pero dejan que el agua de lluvia forme un pequeño estanque a los pies del ventanal. Ningún ángulo recto aparece. El dibujo de la tabiquería poco o nada tiene en relación con el suelo de madera, o con el resto de la casa. Una delicia. Compartía aquel piso con Grez Stone y Jebuzz, y con una pareja de recién casados. Aunque no, lo parecían, las discusiones por nimiedades estaban a la orden del día. El descanso y la tranquilidad no. Tras subir por unos cuatro pisos de escaleras, escaleras, y más escaleras, el olor a cerrado te daba la bienvenida. Mierda de gato en la entrada. Mierda de perro en el salón. Las paredes, gruesas como el papel, me permitían oír el trote de los animales de un lado para otro, los aullidos, los ladridos, esta conversación, la otra discusión. Hogar, dulce hogar. Espera. ¿Eso que suena al lado de la puerta es una gotera?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Llamé a mi padre. Algo debería saber de esas cosas. Antes de marcar el número, pienso que el último día que nos vimos fue quizás el que más tiempo hablamos. Conversamos un poco sobre esto y sobre lo otro y sobre nada. Si no soy capaz de recordar el número de frases exacto, me parece una buena señal. Apenas hablamos. Las veces al año que intercambiamos más de tres o cuatro frases las podría contar con los dedos de, no sé, las dos manos a lo sumo. Tampoco hay mucho que decir. Caso característico en los varones de mi casa. De no ser por mi madre, nos comunicaríamos a base de gruñidos. Algo me dice que algún día mi hijo se hablará con mi padre la misma manera que lo hago yo con el suyo. Hola, abuelo. Adiós, abuelo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Pai?&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Dime, Tommy.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Aparecérnonme goteiras na habitación. Eso podo amañanalo eu ou chamo a alguién? &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Home, eso ten que subir alguien, fijo que ten que ser cousa do lousado, choveou moito estes días, e o sitio onde vives xa está vello. Ten que estar todo feito unha merda por aló arriba.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- E mentras, que fago? Xa puxen unhos cazos.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Pos farás como facía eu na casa vella. Cando chovía tíñamos que apartar a cama do sitio, ainda que seña terás que poñer o colchón no suelo. Pero non che ten mal ningún, ¿ou tencho?¿Chóveche&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;na cama?&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- No, e se no, bueno carallo. &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Parece que a ambos nos interesaba el tema. El hombre sabe. Siempre sabía. Da igual los libros que no haya leído, ni las cosas que nunca haya sabido. El hombre sabe, siempre sabía. Da igual lo que pasara, había una respuesta. Nunca lo hablamos, pero supongo que él lo sabe. El hombre lo sabe. Siempre pasa. Él carga con las cosas a cuestas. El año pasado se había roto un hombro en una obra. Un paso mal dado y al hoyo. Poco más sé del tema. Apenas hablamos. Pasa a toda cuanta gente conoces. Pregúntale al hijo del trabajador medio. Los hombres no hablan. Aún a sabiendas, pero no. Ese mismo día, cuando hablé por teléfono con mi padre, hablé más tarde con mi hermano pequeño. Por primera vez en nuestras vidas, fui capaz de decirle “ánimo”. Iba siendo hora. Esas cosas nunca se dicen. Esas cosas siempre se callan. Llámalo negación. No hay espacio para el sentimentalismo. Las cosas se callan. El débil de ayer, el cadáver de hoy, la argamasa para el mundo feliz del mañana.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;A tal momento como este se me hace difícil recordar lo que pasó el fin de semana, pero haré un esfuerzo. Ese mismo jueves fui a casa de Jordan y Betty White. Tenía que ultimar unos detalles referentes a ciertas entregas de trabajos y grupos, un pequeño replanteo que poco nos podía llevar, o eso esperaba. Cuando aparecí me echaron en cara que saldría, por la ropa que llevaba. Había decidido ponerme un chaleco y una vieja camisa que ya hacía tiempo que no utilizaba para hacer unos pagos en el banco esa misma mañana. Pero era igual, era señal de que iba a salir. Podría ponerme ropa de oficio de cura, podría estar tirado en una cuneta con la pierna reventada por un coche que se había dado a la fuga, significaba que iba a salir. &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Más tarde, tras haber dejado las cosas en casa, me dirigí a un bar de la zona centro donde solíamos comenzar la noche la gente con la que me codeo. Un local irlandés que de irlandés tiene el nombre. Servía, siempre sirve, mientras te sirvan. Una cerveza era suficiente, estaba cansado de todo el trajín de la semana. Pero no. No ese día. “Hey, Tom, bajan ahora mismo todos de una fiesta en un piso”. Todos. No había escapatoria, ni la buscaba. Paul Real me había llamado también el día anterior. Respondí y le dije que probablemente el jueves nos veríamos. Probablemente como sinónimo de no, joder. Bueno, soy un hombre de palabra. En el interior ya habían caído copas de esto y de lo otro, y los camaradas fueron llegando. El pequeño ángel hermano me saluda efusivamente, y yo a él. Sin malicia le recuerdo los cinco dólares que le había dejado la semana pasada. “Me hago cargo, Tommy”. Nos fuimos haciendo todos cargo. A la media hora escasa, entra. Lo veo. Imposible no verlo. Paul. Venía con Anton, y otro tío, también llamado Anton. Paul “hostiaputa” Real. El hombre largo, medía más de dos metros. Delgado, pero fibroso. Dos ojos y pelo conforman su cara, siempre acompañados de una sonrisa. Si me coge en brazos no toco el suelo, y si me da una con la mano cerrada probablemente nunca más suelo volvería a ver. Sempiterno, pero no me toques los cojones. “Tooommy” exclama. “Paaaul”. Me alegraba de verlo. &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Esperábamos cerca de unos contenedores a que terminase de vomitar. Su altura le hacía encorvarse, mientras un hilo líquido intentaba llegar al suelo, ayudado a veces por tropezones que salían de su boca cual fuente. Ni se inmutó. “¡Vamos al local de Joe!” Un coche casi nos atropella. Suerte que tuvo. Ya en el local, Joe nos pone las copas habituales, y Paul me increpa a ganarle una a mayores. Apostaríamos a los dados quién se la bebería. Ganas, bebes, pierdes, pagas. Tres reinas, dice. Tiro. Se jode. Mierda, dice. Tres reyes. Full jotas reinas. Sonrío. Maldice, y sonríe también. Full reyes ases. Me mira. Lo sabe, esta la tiene que ganar él. Es la última, todo o nada. Tiro. Levanta el cubilete. Una dama. Otra. Otra más. La última se suma al baile. Póker. Pagas, voy al baño. En el interior le oigo decir al barman que ponga la cosa más fuerte que tenga. Salgo del baño, haciendo que la cosa no va conmigo. “¡Adelante, tu copa!” me arenga. La bebo, absenta&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con whisky. Las concubinas del diablo. Aguanto el tirón,"¿por quién me tomas?",  pero al rato es mi turno también. Compruebo que el cuarto de baño del local no ha quedado sucio, y nos vamos cuando cierra. Pequeño ángel hermano vuelve a por mi. Nos vamos al último antro infecto de la ciudad con estos, aquellos y ese que acaba de librar. El portero habitual no está, y pequeño ángel hermano puede entrar tranquilo. Allí dentro me baña en cerveza, me riega. Sujeta esta, te traigo otra. Mañana era otro día, que empezaba a despuntar ya, y le digo que me voy. Allí queda danzando. Sin que me vea, le mando mi única sonrisa del día y me voy a casa.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Al levantarme recuerdo que aún tengo trabajo por hacer. Intento ducharme, ya ni intento comer. Las horas se consumen en minutos. Me pongo una camisa y una gabardina negra que encuentro en el armario, y me dirijo nuevamente a casa de Betty. Allí observamos la poca información que tenemos de las tareas. Increíblemente, en un par de movimientos el asunto queda zanjado. Escala el plano, encaja la foto. Encajaba. Ya estaba, no necesitábamos más. Un antiguo compañero de clase, de los que mejor recuerdo tengo hacía escala en la ciudad por una semana. Axe Ralder, venido de donde la gente come piedras y caga estatuas. Así que decidimos irnos todos de cañas. Unas, otras, más. Mensaje. He de ausentarme, me ha surgido un asunto. No había comido en todo el día, y me había tomado unas seis cervezas en un espacio de tiempo no mayor a una hora. Había quedado en tres cuartos de hora a unos cinco kilómetros, en un local en el centro de la ciudad. Allí me dirigía, con el maletín aún, y el aliento etílico ya. Calculé bien el tiempo y los traspiés que di. Ya empezaba a hablar sólo. Llegué. Allí estaba también. ¿Nos vamos?&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Llegamos a mi casa, ella se hace eco de la mancha de la gotera, y se ríe. Saca un cigarrillo de su bolso y lo fuma. Enciendo el ordenador y pongo música. Ella tropieza, se ríe, yo sonrío también. Me saco la camisa, y todo lo que sigue no es más que carne entremezclada, poética, clavos, uñas, naturaleza imitando al arte. Pequeño ballenato varado en la inmensidad de la mar. “¡Que alguien ayude al bebé ballena!” grito. Un beso me responde. La acompaño al coche. Veo llamadas perdidas de Axe. Estaba en la playa con Betty, bañándose. Era tarde ya, y hacía frío. Allí me los encuentro a ambos, saliendo de entre las dunas. El paseo había quedado destrozado por el temporal, ellos también lo estaban, bebida en vena, pero ni rastro de móvil o cartera. La noche no podía acabar así, y les invito a tomar algo. Cuando nos dirigimos al bar, hay reyerta. Tamara pasa por allí, y me lo cuenta. Jóvenes y cocaína. La verja del bar de Joe está bajada, pero nos dejan entrar. Pido un litro de algo, y en cuanto me giro, desaparece. Un tío pasa por mi lado y le pregunto.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Perdona, ¿has visto salir a un chico y una chica, el chico de mi altura más o menos, con un polo a rayas, ella rubia un poco más baja?&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;- Si, acaban de salir.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Fuera los veo, apoyados en una barandilla con mi bebida. Ratas. Bueno, copas les había prometido, y copas iban a beber. Mientras nos movemos hacia otro bar que aún no había cerrado, Axe para un taxi y ambos se suben. Betty, dulce amor, dulce mirada me dice si quiero ir hasta su casa. No hace falta, Betty, la mía queda justo al lado, ya voy yo andando. El taxi marcha, y soledad me acompaña ahora, como de costumbre. Al bar voy, y dentro me encuentro con un habitual del local irlandés. Le invito, alguien tenía que beber conmigo. El abrazo caliente del whisky bajando por mi garganta, haciendo que el estómago se me revuelva, es quizá la sensación más vívida del día.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Al día siguiente, sábado si no he perdido la cuenta, llamo a Betty.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Le&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pregunto que tal se encuentra. Cerca de las siete de la tarde me paso nuevamente por su casa. Estaba sola por primera vez en el piso, y decidí acompañarla en la cena. Al, el novio de Jordan, se pasó por allí, y ambos fuimos acompañarlo a comprar regalos y bombones, se acercaba algún tipo de aniversario. En el centro comercial, mientras ellos miraban cosas, yo me dirigí a la sección de libros. Me encantaba ver las estanterías llenas de ellos. Era el placer de ver la letra escrita al alcance de la mano. Tenía carné en una biblioteca cerca de casa, pero la bienquerida alegría de pasear entre estantes, ojear secciones y encontrarte con alguna maravilla desconocida, o con alguna frase con algo lo suficientemente real&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;como para seguir devorando páginas se había sustituido por un sistema informatizado. Buscabas en una base de datos, escribías en un papel el libro que querías y al rato la bibliotecaria lo introducía en un montacargas. Si había suerte, el libro bajaba al cuarto de hora. Si no, su cara de besugo te indicaba que no quedaban existencias de la misma obra y su mirada te invitaba a irte a tomar por culo de su puta biblioteca. Me encantaba el trato personal que permitían las nuevas tecnologías en ese caso. Hacen que el joderte quede al alcance de un botón. &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Ojeaba las estanterías mientras me hacía eco de las palabras del tío Hank. Cogía libros, a veces por instinto, otras porque sin duda era necesario leer a aquel autor, abría una página al azar y leía un párrafo, o a veces una mera conversación, o una resolución de escena, o una frase, o un pensamiento del personaje que tocase, y si me parecía interesante, me lo apuntaba para una próxima compra y lectura. Así, gracias al tío Hank sobre todo, se sumó el tito John, y otros que venían detrás. Stendhal, Freddie, Dos, Uno, Pío, Chéjov, Hamsun, Henry, Bocc, Arthur, en las páginas de unos aparecían los otros, Buk me enseñó a Miller, Miller a él a Hamsun, Céline que era predilecto de Hank, y del tío Jackie, aunque Jackie me pareciese un vanidoso a veces. La lista de libros por leer era interminable. Betty me sacó de mi ensoñación, y una vez Al compró lo que le pareció conveniente volvimos a su piso. Allí Betty me invitó a arroz con carne. La acompañé hasta el postre, le agradecí la comida, ella mi compañía, y me volví a casa. Era sábado, ese si que era día de salir. &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Al entrar en el local, vi que el único hueco practicable cercano a la barra era al lado de Natalie. Me apoyé a su lado en una banqueta, ella tardó en darse cuenta, pero sus ojos estaban en los míos cuando me giré. Natalie tenía el pelo largo y lacio, pegado a la cara, solía llevar algo en la cabeza siempre, ya fuese una diadema o un gorro, y vestía de riguroso negro. Era delgada, y para que negarlo, estaba buena. Era guapa, a su manera, las cejas quizá un poco anchas, pero estaba buena. Unas piernas perfectas se marcaban en un pantalón ceñido cuando no en una falda corta, esta vez gris con franjas a distintos tonos. Teníamos una apuesta que surgió un día en ese mismo local, pero rara vez la apuesta valía, además ella tenía apuntadas en un papel las bases de la misma, así que de poco me servía, a no ser por mi inventiva a la hora de sacarme excusas. Mientras hablamos, le recuerdo conversaciones pasadas. Me dice que no le gustan que la juzguen, y me juzga. Es extraña. En cierto momento me recrimina que no le hago caso, a lo cual le respondo que es el mismo discurso sobre personalidad que me había dicho hace ya cuatro meses en el mismo sitio en las mesas del fondo. Evidentemente, eso le jode, y me lo dice acercándome la cara. Sería tan fácil, pero es lo de siempre. Quiero, pero no puedo. Puedo, pero no debo. Debo, pero bebo. Salí, entré, fumé, bebí, me vacié, confesé mis pecados a gran ángel hermano, lo abracé, bebí más, apareciste, aparecieron este y el otro, aparecieron aquel y el otro aquel un rato más tarde, bebí más, aparecieron ellas y apareciste tú también, bebí, y me tiré a la piscina de cabeza mientras me sacaba la camiseta por el aire. La camiseta se convirtió entonces en un nudo, el cual quedó prendido a mi reloj. Me hundía en la piscina, que tenía una profundidad de ocho metros, veía claridad y veía las burbujas de aire de mi propia existencia dejándome para llegar a la superficie. Intenté desasirme, pero de nada valía, sonreía, tranquilo. A la profundidad se le sumaba ahora oscuridad. Pataleé, ya casi rozando el fondo, intentando impulsarme, pero estaba cansado, había andado mucho ya..."&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Tom Grass. Hace una eternidad insondable. (Brandenburg Concertos II - III - IV.)&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-3850732859694316390?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/3850732859694316390/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2011/02/lluvia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/3850732859694316390'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/3850732859694316390'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2011/02/lluvia.html' title='(No hay mares en la ciudad de la) lluvia.'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-EhkEctMC11k/TWMBXzDEAxI/AAAAAAAAAFI/21_JApsvVJA/s72-c/1218223155503_f.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-4689119062261316927</id><published>2011-02-05T09:25:00.000+01:00</published><updated>2011-02-05T10:04:18.820+01:00</updated><title type='text'>Extractos de un sueño pasado, poco común.</title><content type='html'>Hai cousas que só podes escribir nun idioma. É certo. ¿Recordas? Eu ainda. Ainda que me pese. Xa non voltarán os bos desexos, aqueles sorrisos. De nada serve nadar nun mar de bágoas na cidade da choiva. Recordos doutros mares, doutras estancias, doutras miradas, doutras noites...Recordos que volven, si, volven, eles si. Non hai xa refrexo algún. Parece que sempre estiveches aquí, preto miña, nalgures, nalgún lugar. Non son quén de escribir. Xa non sei o que pensar. Nunca souben o que che dicir. Nunca saberei o que ocorreu, nunca saberei o por qué. ¿Quén son eu? Que máis ten. Da igual o que faga. Da igual en quen pense. Farei calquer cousa por calquera, pero sempre o fixen por ti. Non coido da xente. Coido de ti. O resto importame, si, pero coido deles pensando en ti. Mirando pra ti. Véndote a ti neles. Negándomo. Soñando ás veces. Espertando outras. Sobrevivindo sempre. Xa non sei, nunca o souben. Hai algo que creo que sei. Pode ser verdade. Pero non sei se escribilo. Ainda que eso non me da medo. Ben o sabes. Nunca o tiven. Ainda que ás veces só sexa pouco máis ca un raparigo. Home en corpo de neno. Neno a maior parte das veces. Home algunhas. Eu sempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estou parado agora mesmo, relendo todo isto. Son cousas que ás veces se me veñen á cabeza. Abrázanme. Bícanme, incluso. Pero nada disto é certo. Houbo tempos no que si. ¿Onde quedan? Seino. Nunca escribin sobre isto. Creo que mo debía. Creo que vou levar unhos lapotes por facelo. Son de pedras dormidas. Son de camiños, son de ventos. Como as palabras. Veñen, volven, vanse. Pra irse a ningures. Pra non deixarme dormir. E quedo quedo, si, quedo. Mirando ó meu arredor. ¿Que fas escribindo isto? Pode que non sexa máis ca un monólogo interno. Pode que nunca escribira en galego. Leo estas palabras, e así a todo gústame. Pero, en fin. Sei que esto non serverá de nada. Non, xa non. Pode parecer triste. Pode que nunca leas isto. Pode. Un aplauso. Pode. Porque o día no que nos volvamos a ver, será xamáis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Bueno, si, tengo alma, tuve alma...)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-4689119062261316927?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/4689119062261316927/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2011/02/extractos-de-un-sueno-pasado-poco-comun.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/4689119062261316927'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/4689119062261316927'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2011/02/extractos-de-un-sueno-pasado-poco-comun.html' title='Extractos de un sueño pasado, poco común.'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-7417981035451216030</id><published>2011-02-01T02:02:00.000+01:00</published><updated>2011-02-01T05:38:49.907+01:00</updated><title type='text'>Locura ordinaria.</title><content type='html'>&lt;a style="font-style: italic;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/TUdbvC6sO9I/AAAAAAAAAE4/_sKuG2QXCeU/s1600/Holy-Fuck-Latin-2010.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 300px; height: 300px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/TUdbvC6sO9I/AAAAAAAAAE4/_sKuG2QXCeU/s320/Holy-Fuck-Latin-2010.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5568520328061926354" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:#0400;  mso-fareast-language:#0400;  mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Creo recordar que eran cerca de las 5 de la mañana cuando al fin el tío Henry me invitó a dormirme. Lo último que recordaba era una retahíla de frases de lo más ingeniosas, sinceramente, espero que siga cobrando la misma fuerza que lleva en estos primeros compases. No recuerdo haber dormido especialmente mucho, mis pestañas comenzaron a hacer su trabajo eficientemente a la hora en la que el despertador amenazaba con sonar. Fácil solución. No ir a primera hora. Ni a segunda, que cojones. Tras un par de horas de intento de sueño, al final decidí levantarme. Me quedé un rato sentado en cama. Hacía tiempo que la bombona había dejado de funcionar. Creo que desde el Sábado. Ducharme en pleno invierno con agua no muy superior a 0º no entra dentro de mis planes de amanecer bucólico, a no ser que sea imperiosamente necesario. No lo era. Mientras el calefactor escupía su aliento, encendí un cigarrillo. Observaba el armario abierto, haciendo tiempo, sin inmutarme. Sabía que en cuanto parte de ese uniforme se acoplara a mi cuerpo no habría ya vuelta atrás. Cigarrillo consumiéndose en el borde de la mesita de noche. Voluntad consumida ya. Empieza el día.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Camino. Paso tras paso me dirijo a la parada de autobús más cercana, con media hora de retraso, con las herramientas de trabajo habituales: Folios, carpetas, reglas, escuadras cartabones, ojeras, barba de 3 días, coletazos del fin de semana, cansancio y tedio, gorra y bufanda opcionales. El autobús va haciendo su recorrido. Serpentea calles, hace sus paradas. Personas bajan, gente sube. Llegaba cerca de media hora tarde a la clase a la que me había propuesto ir. Reencuentros, caras. Algunas lozanas incluso. Malditos bastardos. Reparto de las tareas asignadas. Eliminar pensamiento, comienza el mecanismo. Los profesores, tras 2 horas de naderías, hacen acto de presencia, despachándonos amablemente media hora antes de que la clase tocara a su fin. Perfecto. Ahí van 3 horas quemadas de tu vida. Jonás y yo nos dirigimos al comedor. El dinero me alcanza para un par de platos medianamente decentes. Crema de zanahorias y fritangas variadas. La base de una verdadera dieta. Cigarrillo y descanso. Descanso y postre. Postre y mierda. Aún faltaba una hora para la clase siguiente.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Vamos a los sofás situados en la misma planta. Apartados del bullicio de los comensales, me comenta el trabajo que tengo que hacer en la clase siguiente. Se trataba de lo mismo que habían hecho la semana pasada, en la cual inteligentemente me abandoné al sueño, mandando a tomar por culo cualquier cosa referente a las clases. Sabía que tenía tiempo a la semana siguiente a repetirlo. No parecía difícil, mucho menos dejándome él todo lo que necesitaba en unas fotocopias. Él fue a ayudar a su mejor compañero a endulzar una entrega, y yo me recosté como pude en uno de los asientos. “Cojonudo”, pensé, “una HORA entera de siesta.” Cerré los ojos, me tapé como medianamente pude con la gabardina y, simplemente, dejé de escuchar.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Al rato de cerrar los ojos, me invadió el sueño. Al principio sólo en forma de olores, al rato también de sabores, para acabar de formarse imágenes. Notaba esas sensaciones, se me hacían familiares. Me veía a mi mismo en aquella cama, con aquella belleza al lado. Se quitaba su camisa, y dejaba a relucir unos pechos perfectos. No existía nada de más ni de menos. Mordí uno de sus pezones suavemente, mientras ella se revolvía de placer. La besé en el cuello. Quería más. Me quitó la camiseta, me lamía, me gustaba. Bajé la mano hasta su pantalón, y ella aulló. Saltaron botones por los aires. Sólo pensar en saborear su coño hacía que me relamiese. La recosté, bajé. Cogí sus bragas entre los dedos y empecé a quitárselas poco a poco, disfrutando de cada segundo y de cada contacto con cada centímetro cuadrado de su piel. Ya estaba a punto de besar en la cara a la mismísima Venus.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Sonó el teléfono. Me sobresalté. Un compañero me estaba llamando, y colgó. Respondí al momento, debía de tratarse de algo importante. No. El muy hijo de puta, al cual tenía delante móvil en mano, creyó conveniente hacerme una llamada para despertarme. Y lo más jodido es que el muy subnormal no tenía ni idea del viaje que me estaba dando. Risas estúpidas por su parte. Rabia asesina por la mía. Subí a la clase siguiente. Despiece de Silla Jacobsen. Tubo metálico de diámetro 1.5 centímetros, cuatro piezas. Pieza de sujeción de resina plástica, cuatro piezas. Pletina de acero espesor 2  milímetros, dos piezas (Núcleo de soporte unido mediante soldadura). Pieza asiento madera de contrachapado. Unión pieza asiento mediante tornillos roscachapa diámetro 12 milímetros, tres tornillos. 7 y media de la tarde. Vuelta a la ciudad.&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Llegué a casa, recordando que hoy Janet&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;volvía de la capital y se quedaba un día antes de volver a la suya, ya no recuerdo ni dónde. La llamé y me esperó junto con una amiga en un bar dos calles más abajo de mi residencia habitual.Tras ponernos al día, con otro par de horas transcurridas y las mismas botellas de vino blanco terminadas, llegó su pareja, y tras intentar convencerme de seguir de fiesta, todos sabíamos lo que ello supondría. Nada. Regresé con cierto dolor de cabeza e intenté cocinar algo. Comprobé la nevera. Nada digno de mención. Observé que aún tenía unos pocos spaguettis, limpié más o menos una cazuela y los puse a hervir. Tras comprobar que no había tirado ninguno fuera del cubo de la basura volví a mi habitación. Miré por la ventana, dejando entrar un poco de aire y salir un poco el humo. “Ahí &lt;span style="font-family:georgia;"&gt;se va otro día de mierda…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-style: italic; font-family: georgia;" class="MsoNormal"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; 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HEIGHT: 199px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5556497889246825234" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/TRylZAPDyxI/AAAAAAAAAEo/As-ZkE9JWeE/s320/images.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;p style="TEXT-INDENT: -18pt; MARGIN: 0cm 0cm 0pt 36pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore;font-family:georgia;" &gt;Tom Grass. Fotografía 1968&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="TEXT-INDENT: -18pt; MARGIN: 0cm 0cm 0pt 36pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="TEXT-INDENT: -18pt; MARGIN: 0cm 0cm 0pt 36pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="TEXT-INDENT: -18pt; MARGIN: 0cm 0cm 0pt 36pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-INDENT: -18pt; MARGIN: 0cm 0cm 0pt 36pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore"&gt;"-&lt;span style="FONT: 100% 'Times New Roman'"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Te vas a portar bien hoy o te voy a tener que echar ?&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="TEXT-INDENT: -18pt; MARGIN: 0cm 0cm 0pt 36pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore"&gt;-&lt;span style="FONT: 100% 'Times New Roman'"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;No, esta vez no hay por que alterarse…&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;El camarero me miraba de reojo mientras abría otra botella. Yo, mientras, bebía, e intentaba hacer recuento de lo que ya llevaba en la jornada: Veamos, dos cervezas antes de coger aquel autobús y luego otras cuatro en aquel local. Recordaba al camarero, no puedo ubicar ahora mismo ni su nombre ni su apodo, pero tenía la costumbre de, allí dónde me cruzase, amenazarme con echarme del local. Una broma que supuestamente servía para romper el hielo, pero que no me tenía mucha gracia, salvo cuando era yo quien la empezaba. Bueno, llegará el día en que eso ocurra de verdad, y sinceramente no espero estar consciente cuando ese momento llegue, ya que mi amigo el camarero mide unos buenos 1’90 m. y tiene el aspecto del que se rige por las revistas de culturismo y las películas carceleras. No obstante, aquí lo espero, no hay músculo que resista el impacto de una botella.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Tiempo más tarde, cuando aquel local empezó a vaciarse, tocó trasladar la ruta a otra zona de la ciudad. Más tarde me vi a mi mismo en un local que hacía unas cuantas semanas que no frecuentaba. Bueno, si, había prometido volver con más asiduidad, pero los precios aumentaban y la gente sigue rezando hasta el día que lluevan billetes, pero hasta que ese momento llegue…Si, los precios habían subido, 2 dólares por un whisky&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;con medio de agua era, y es, un atraco. Llegará un día en el que algunos pordioseros tendrán que lamerle el culo a los transeúntes por la cuota mínima de calentamiento.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Allí estaba, pedí la copa habitual y eché un vistazo a la barra. Una camarera y un grupo de asiduos estaban jugando unas manos al póker. Hacía años que no jugaba, pero pensé “será divertido, por qué no echar un par de manos?”. No había apuestas, lo único que se jugaba, como siempre, era el ver quién renuciaba antes. No es algo de lo que se deba enorgullecer uno precisamente, pero bueno, intenta razonar con una cabra a las 4 de la mañana. Se empezaron a repartir las cartas. Empecé bien, un par de faroles habían colado, y las veces que alguno de los valientes me había acompañado hasta el final se toparon de repente (y para mi fortuna) que en el drop mis cartas vencían a las suyas. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Llegó Tamara con un par de italianos. Tamara, Tamara, era una pequeña mujercilla que en aquella ocasión venía con los labios pintados de rojo fuego y un sostén que dejaba poco a la imaginación, amén que sus gestos no hacían por ayudar. Se tambaleaba, sangrándoles chupitos a los dos hijos de la bota con la esperanza de poder meterla en algo medianamente húmedo.”Craso error, me temo que esta noche os toca frotaros con el risotto”, pensé.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;La partida discurría, y ella hizo un ademán de irse con Mr. Spaghuetti. Con tiempo le dije que se quedase, era mi herradura particular. Se apoyó en mi.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;-No me das un beso? Eso es lo que se hace con las zorras que dan suerte.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;“Que cojones, más bajo no se puede caer”. La besé, sabiendo lo que me esperaba. Vacío. No significaba absolutamente NADA. Lamí sus tetas en una ocasión, y era como babear sobre plástico. &lt;?xml:namespace prefix = st1 ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" /&gt;&lt;st1:personname st="on" productid="LA NADA INTRￍNSECA"&gt;LA NADA INTRÍNSECA&lt;/st1:personname&gt; SE SITUABA EN SUS TETAS. Me preguntó si conocía a alguien que tuviese cocaína. “Joder”, pensé. Esta tía se esnifaría una raya colocada en mi tranca y aún después lamería los restos si le dejasen. En un lapso de nuestro Póker All Star se me acercó y me pidió un cigarrillo. Lo hizo con el juego habitual: rozarse sigilosamente, susurrar al oído, poner voz melosa y sonrisa intento de catálogo. Era habitual en ella. Típico súcubo. Le respondí:&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="TEXT-INDENT: -18pt; MARGIN: 0cm 0cm 0pt 36pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore"&gt;-&lt;span style="FONT: 100% 'Times New Roman'"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Yo no soy tu puta, no me vengas a intentar sangrar como a cualquier capullo…&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Justo en ese momento se giró y besó al tío que tenía al lado. Lo hizo con toda la lascivia de la que su embriaguez le hizo posible (a título personal, diré que era algo casi vomitivo). Mientras sorbía sus morros me dije a mi mismo: “Bueno, eso no sé si tiene nicotina…”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Tom Grass. Otros dielatos 1962 Ed. White Sparrow.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-3096688098089092244?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/3096688098089092244/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2010/12/te-vas-portar-bien-hoy-o-te-voy-tener.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/3096688098089092244'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/3096688098089092244'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2010/12/te-vas-portar-bien-hoy-o-te-voy-tener.html' title='Y tu la has visto alguna vez...?'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/TRylZAPDyxI/AAAAAAAAAEo/As-ZkE9JWeE/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-600699559360628061</id><published>2010-12-30T04:48:00.000+01:00</published><updated>2010-12-30T05:12:03.869+01:00</updated><title type='text'>Cómo no lo llamáis belleza tras una veintena de cervezas...</title><content type='html'>Bueno, ya sabéis, los que habéis intentado comprenderme...ahora sabréis hablar con la sabiduría que os pudo dar mi fracaso, disfrutad de estas letras bañadas en desidia, y a poder ser que ningún reno os intente sodomizar con sus cuernos. Esta carta se acaba, y probablemente no dure bastante en vuestra memoria, no os preocupéis, tampoco en la mía, intentaré dormir al abrazo de la nada y rezando para que se restituya el papel higiénico. Que la temporada estival os sea leve. No lo será para mi. Los que, supuestamente, me conocéis, sabréis cómo será mi funeral, hasta entonces seguid rezando por el día en que desaparezca. Si no, siempre seré esa bonita almorrana que os jode la cagada. Dios, que poético...Procuraré seguir ahogando cualquier sentimiento, sensaciones apagadas entre botellas de vino y sensaciones vacías, hay veces en las que realmente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Hala, os jodéis, no hay introspección autoconclusiva esta madrugada. Sinceramente, debería guardarme de escribir en el estupor de mi alcoholismo a altas horas de la mañana, alguno podría ser capaz de leer mi alma, que le aproveche...joder, jodidamente poético, digno del tío Hank. Bueno, no, en realidad no deja de ser otro fracasado intentando equipararse a un maestro, pero con mejores frutos que vosotros, fracasados&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P:D: Lo digo sólo por increpar, al que se haya cabreado, sólo le puedo conceder mi mejor lista de perdones y un alto y sonoro "jódete"...)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-600699559360628061?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/600699559360628061/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2010/12/como-no-lo-llamais-belleza-tras-una.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/600699559360628061'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/600699559360628061'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2010/12/como-no-lo-llamais-belleza-tras-una.html' title='Cómo no lo llamáis belleza tras una veintena de cervezas...'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-315992685102353541</id><published>2010-12-25T14:52:00.000+01:00</published><updated>2010-12-25T16:18:27.888+01:00</updated><title type='text'>Hermosa máscara de lo efímero</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/TRYEkiAhO1I/AAAAAAAAAEM/7XlyMJ55Bv4/s1600/gobernador-de-florida-pide-perdon-a-jim-morrison.jpg"&gt;&lt;img style="WIDTH: 107px; HEIGHT: 91px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5554632216058870610" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/TRYEkiAhO1I/AAAAAAAAAEM/7XlyMJ55Bv4/s320/gobernador-de-florida-pide-perdon-a-jim-morrison.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tom Grass. Autorretrato 1975&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;''Era como un perro. Era como pasear a un perro. No era apenas consciente. Balbuceaba, se bababa, necesitaba ser controlado. Había sido echado a patadas de aquel local en el que estabamos, a altas horas de la madrugada. Simplemente perros no. Nadie más conocía a aquel perro, y mucho menos querría llevarlo a sitio seguro. Caminabamos por la empinada cuesta que lleva a su casa. Yo lo guiaba, haciendo caso omiso a unos razonamientos que enloquecerían a menos que se escuchen cuatro frases supuestamente coherentes. ''Vamos por esta calle'' había oido, y tuve que agarrarlo, a partir de aquel momento, durante todo el camino, ''No, chico, espera, no cruces, ¿no ves que vienen coches? Yo te cuido''. Yo te cuido. Eso había dicho en mi promesa tras vasos vacíos. Más le valía al cabrón. Otro lo habría dejado tirado ya a más de mitad de camino. Sorteabamos calles, omitíamos caras, niñas que preguntaban, señoras que paseaban. Demonios, ya había amanecido. Viernes? Era Viernes? Presumiblemente. Lo dejé en su portal y me volví a mi casa. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Procuré dormir. Craso error. Abrazos de pesadilla me vinieron a arropar, como cada vez que era capaz de conciliar el sueño. Cuando no me pasaba dos putos días sin dormir, mi subconsciente me hacía dar unos viajes que si no era capaz de controlar sabía que acabarían con mi ya per se enajenada estabilidad mental. Aquella vez no estuvo tan mal, pero me vi a mi mismo besando unos labios fríos de los que apenas podía recordar el sabor, pero aún así sabía que pertenecían a Desperté. Desperté, apenas podía recordar. No entraba luz por la contraventana. Miré el reloj. Las nueve y media. Noche y Ciudad me reclamaban otra vez. Una vez en el baño, me vi en el espejo. Algunos dientes habían perdido parte de su esmaltado. Culpable: vino barato. Hacía que los tres órganos más preciados empezaran a resentirse. Cerebro, hígado, polla. Necesarios para la supervivencia. Me agarré al costado, intentando dar explicación a cierto pinchazo que provenía de una zona cercana al riñón derecho. Fracaso. Terminada la ducha, me fui.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Rose me esperaba en un local de aspecto retro en el que por lo visto habíamos estado días atrás. Ella me hacía el mismo caso que yo le hacía a una botella ya terminada. No fue lo mismo aquella noche. Había unos amigos suyos, pero ni rastro del violinista en el tejado. Se me acercó a pedirme un cigarrillo, que yo le di a cambio de otra anécdota vácua que me había prometido no volver a contar, de la misma manera que me prometí que no haría lo que aquella noche volvió a pasar. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Cuanto tiempo seré capaz de mantener tu atención?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Supongo que hasta que termine este cigarrillo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Le quedan dos caladas, más vale que me esfuerce...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Me besó, aprovechando que estabamos en la barra y nadie nos veía. Fue un beso corto, y entonces se fue. Me giré y agarré mi botella. Mientras apagaba el cigarro en el cenicero, y le daba un trago a la cerveza, noté como me abrazaba por detrás. '' Vaya, aún no se había apagado del todo''. No la miré, y entonces se fue. Al terminar otra copa, pedí otra y salí. Una vez fuera, vi como salía de entre un grupo de amigos suyos, y como agarraba mi mano y me llevaba cerca de la playa. Apoyé la botella en la baranda del paseo, y allí nos quedamos. Yo hablaba, ella escuchaba. Yo decía, ella parecía no comprender. No me extrañaba. Tampoco lo pretendía. Al terminar el trago que le había dado, y tras una frase que apenas recuerdo, me volvió a besar. Esta vez era un beso largo, me abrazaba, tocaba mi pelo. Me apreté contra ella, la abracé yo también. La besé en la frente. Ella me besaba, y yo sólo saboreaba amargura. Una vez acabó, se dió la vuelta, sin decir palabra, y entonces se fue.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Me quedé mirando la playa un rato, encendí el último cigarrillo, apuré el último trago, y entonces, me fui.''&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tom Grass. Reliario 1983 Ed. White Sparrow&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-315992685102353541?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/315992685102353541/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2010/12/hermosa-mascara-de-lo-efimero.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/315992685102353541'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/315992685102353541'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2010/12/hermosa-mascara-de-lo-efimero.html' title='Hermosa máscara de lo efímero'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/TRYEkiAhO1I/AAAAAAAAAEM/7XlyMJ55Bv4/s72-c/gobernador-de-florida-pide-perdon-a-jim-morrison.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-5326409128829733055</id><published>2010-10-22T06:30:00.000+02:00</published><updated>2010-10-22T06:37:40.172+02:00</updated><title type='text'>Las redes sociales lo prohiben...</title><content type='html'>Si. Lo afirmo. Soy un hombre bueno. Me preocuparé por aquellos que lo necesiten, aún con una sonrisa que se tambalea entre el cinismo y la condescendencia. Bailaré con la Muerte el vals de la luna llena. Brindad conmigo. Admiradme. Judgadme. Crucificadme y que sirva de todo ejemplo, del malo y del bueno, que viejas memorias perdidas recorran mi via apia acusándome, y que tenga la certeza de que he muerto en vano, que todo paso, al fin y al cabo, como todos, no ha servido para nada ...(no veo por qué no compartirlo,mañana probablemente lo borre, como una página que nunca se ha escrito, como una canción que nunca ha sonado, pero que todos somos capaces de tararear, negadme ahora que podéis que no soy un poeta, ya que no habrá jamás versos más hermosos que los que entretejen mis pesadillas...)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-5326409128829733055?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/5326409128829733055/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2010/10/las-redes-sociales-lo-prohiben.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/5326409128829733055'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/5326409128829733055'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2010/10/las-redes-sociales-lo-prohiben.html' title='Las redes sociales lo prohiben...'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-6860324748661449062</id><published>2010-05-07T15:24:00.000+02:00</published><updated>2010-05-07T15:44:15.120+02:00</updated><title type='text'>Buenas noches, Luna. Buenos días, Sol.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/S-QUl9Qy5nI/AAAAAAAAAD8/XgHIIdltHKo/s1600/Untitled-1.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 226px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/S-QUl9Qy5nI/AAAAAAAAAD8/XgHIIdltHKo/s320/Untitled-1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5468518489867347570" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tom Grass. Dibujo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Esta mañana he pisado un caracol. Su pequeño caparazón se escarchó bajo mi zapato, haciendo trizas al pobre animal. La cáscara se mezclaba con su cuerpo baboso, esparciendo su interior en una minúscula zona de la acera. Ni un aullido, ni un lamento, solo silencio, y un pequeño crack. Un asiento diferencial en mi pie derecho. Paseaba distraido, observando el cielo. He pisado un caracol justo en el lugar en el que el sol dejaba de alumbrar a las nubes, y estas se mezclaban con otras de tormenta. Era como ver dos cielos a la vez. La Naturaleza siempre será más bella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Me dirijo a la parada de autocar mas cercana. Caras de gente madrugadora se cruzan con la mía. Me resultan vacías de contenido. Se preguntarán por mi aspecto si habré dormido la noche anterior en mi casa, o si al menos esa era mi casa. En cierto modo, no andan desencaminados. He pasado gran parte de la noche anterior con Mike Jug, mi editor, discutiendo buena parte de mis últimos relatos, en un ambiente de negocios bastante distanciado a lo que esperaba para esa noche. Con todo, y unos cinco puros después, la conversacion se dió por zanjada y me invitó a dormir, dada la distancia que me separaba de mi casa, y el ligero dolor de cabeza que me dió después. Tenia esta mañana el aspecto de alguien que habia trasnochado, de no ser por mi maletín. Me pregunto en que clase de turbios negocios andará metido, pensaría la gente con la que me cruzo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;De camino me encuentro con una belleza de pelo oscuro. Caminaba de manera veloz cabizbaja, con sus ropajes negros, y unas gafas de sol que no hacian más que aumentar el contraste entre su tenebroso pelo y su lechosa piel. Sinceramente, me dieron ganas de gritarle algo, cualquier cosa, guapa! simplemente para ver si se giraba. Ya estaba cerca del puente, y de repente me acorde de Brena. Había tenido noticias de ella por una carta hacía unos días, se acercaba ya a la semana. Un pequeño halo de tristeza impregnaba sus letras. Ponía que quería verme. Yo no quería.  Yo necesitaba verla. Mi querida Brena. Mi amada Brena. Mi pequeña Brena. Y no estas aquí. A veces no duermo bien, justo como esta noche, sabiendo que ella está, pero a Dios sabe cuantas millas de mi. Maldita sea!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Recuerdo, mientras camino por el puente hacia la parada, otras mujeres. Otros nombres se me vienen a la cabeza. Será el olvido? La joven Rose, esa morena menuda con la que últimamente he compartido discusiones, conversaciones y algun que otro fugaz e irónico beso. Sale desde hace tiempo con un famoso músico de la escena de jazz local, bastante mediocre, que no la satisface mucho. Sus ojos, cuando hablamos, emanan extraños efluvios, al igual que el humo de su tabaco. Está también Ginger, que divertida es! Se puede pasar bien haciendo cualquier estupidez con ella, sobre todo cuando nos juntan un par de copas, las cuales llaman a otro par de pares más. Sabes como va a empezar la noche, pero no como va a acabar, además, Ginger siempre tiene una palabra bonita para mi, o un cigarrillo esperando, o una copa a la que invitarme. A cambio, aparto a cualquier capullo que la pueda molestar. Janet, esa amiga de toda la vida, confesora a veces, plañidera otras, pasarán meses sin vernos y esa pintora seguirá igual, sera como si el tiempo no hubiera pasado, alguien con quien puedes contar, pese a que sea una mujer...mujeres, mujeres...pero Brenna no está. No está Brenna. No está el otoño de su pelo, el invierno de su piel, la primavera de su perfume ni el verano de su roce. No está.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Línea cinco? Esta no es. Especial? que le jodan! Los acusadores van subiendo a sus buses de destino, y mientras éste está parado, esperando al rebaño, observo mi cara reflejada en la cristalera. Dios santo. Parece estar hecha para alguien serio. No tengo cara de sonrisas. Si una de estas aparece por casualidad, junto a la maraña que es mi pelo, parecerá más la mueca burlona de un demente. Linea 20? No, no me vales. Espero a esa saeta verde, que me lleva a esa mazmorra a la que pateticamente tildo de hogar. Mala maniobra, chico! Y yo teniendo que usar bus, estúpido permiso, y estúpidas botellas, y estúpido sistema judicial del Estado de California!! Ahí viene. Adiós ciudad. Hola, náusea...&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tom Grass. Dielatos 1953 Ed. White Sparrow&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ...así es como creo que el autor se pretende referir a ese estado en el cual estaba pasando, esa depresión anterior a la genialidad que le vino después. Creo que en ese momento estaba en un vacío sin rumbo, como refleja la metáfora inicial del caracol, ese pisar sin sonido alguno era como su vagar por los bares en aquella época de su vida. Simboliza la nada que es él en ese momento, se nos muestra como una cáscara vacía, que se ha roto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Buen trabajo Jane, ha sido un buen texto este que has escojido para tu trabajo, pero hay algunas cosas a perfilar. Es sabido que Tom Grass, al igual que muchos autores de su época, tanto podía escribir sobre cosas que le ocurrían como de cosas que se le ocurrían, como pasa en estes Dielatos. Nótese la conjunción de Diario y Relato. En algunos momentos uno ha de dejarse guiar por sus escritos y discernir de estes hechos. En este fragmento la metáfora no es el caracol. Simplemente nos cuenta que ha pisado un caracol. La metáfora es Brenna. Brenna no existe. Nunca ha existido, y es eso lo que le provoca el vacio. Brenna para el lo es todo y lo es nada, la busca en el fondo de vasos, en conversaciones, y eso es lo que nos quiere decir. Pregunta a Brenna donde esta, con la certeza de que no será respondido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y que me dice de la carta, Sr. Richardson?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Un guiño más. No obstante, ha sido un gran aporte para la clase, y espero que sus compañeros tomen buenos recortes de su buen hacer. Aplaudan a la Señorita Jane, se lo merece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Esta mañana he pisado un caracol...&lt;/span&gt;"&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-6860324748661449062?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/6860324748661449062/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2010/05/buenas-noches-luna-buenos-dias-sol.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/6860324748661449062'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/6860324748661449062'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2010/05/buenas-noches-luna-buenos-dias-sol.html' title='Buenas noches, Luna. Buenos días, Sol.'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/S-QUl9Qy5nI/AAAAAAAAAD8/XgHIIdltHKo/s72-c/Untitled-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-5060599900285309309</id><published>2010-04-05T19:10:00.000+02:00</published><updated>2010-04-05T19:30:38.866+02:00</updated><title type='text'>Turn, turn, turn...</title><content type='html'>Otro paseo más. Otro paseo. Atravieso las calles sin dirección aparente, sólo me preocupo de que el sol siga calentándome las piernas. Los edificios me dan la espalda. Miradas se cruzan a mi paso. Algunas de ellas ven un muerto caminando. Otras ven pasar un viejo sueño, ya olvidado, difícil de recordar. Memorias de tiempos pasados, que se me hacen imposibles. Recuerdos, sólo eso, un pasado que en muchos casos nunca estuvo ahí. Yo no estoy ahí. Son sus recuerdos a los que ven.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-5060599900285309309?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/5060599900285309309/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2010/04/turn-turn-turn.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/5060599900285309309'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/5060599900285309309'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2010/04/turn-turn-turn.html' title='Turn, turn, turn...'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-7048184713892930027</id><published>2010-03-02T01:24:00.000+01:00</published><updated>2010-03-02T02:14:08.681+01:00</updated><title type='text'>El Niño y la Bestia</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/S4xlxxtYRFI/AAAAAAAAADs/KnX_Wsjv31U/s1600-h/undead_arthas3.JPG"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 320px; height: 90px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/S4xlxxtYRFI/AAAAAAAAADs/KnX_Wsjv31U/s320/undead_arthas3.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5443837955415753810" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El Niño y la Bestia caminan. El Niño es menudo, su pelo es negruzco y sus ojos azabachados. El Niño es bondadoso, tierno, difruta de ensoñaciones que nadie es capaz de entender. El Niño confia, se preocupa y se fija hasta dónde otros no son capaces de llegar. Siempre que puede pinta una sonrisa, trata de hacer que los que están a su alrededor sonrían, aunque sólo sea por un fragmento de tiempo apenas perceptiple, pero él es consciente de ello. Si varía aunque sea un ápice, la volverá a esculpir, así sea en el cielo. Pero el Niño tiene miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Niño y la Bestia caminan. La Bestia es monstruosa, y sus ojos ardientes. La Bestia es letal, ácida, desea el mal a todo aquel que se le antoje. La Bestia es cruel, hiriente. Todo un mundo de cuchillas oxidadas y pinchos aguzados están guardados en sus entrañas. La Bestia ruge, movida por la ira, escupe, maldice, golpea, araña, está dispuesta a diseccionar con garras como guadañas, arrasaría mil naciones sólo para su propio regocijo. La Bestia es ególatra, narcisista, destructiva. Pero la Bestia está encadenada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Niño y la Bestia caminan, el Niño con miedo y la Bestia con grilletes. El Niño tiene las llaves, pero la Bestia no debe ser liberada. Han de ser controlados sus zarpazos. Sólo cuando el Niño no teme, puede sacar las llaves, pero nunca sabe dónde las ha puesto. A veces prefiere perseguir mariposas. La Bestia en cambio prefiere regodearse en llantos ajenos. Sólo cuando la Bestia está calma y el Niño está seguro, podrás verlos. Mientras tanto seguirán caminando...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-7048184713892930027?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/7048184713892930027/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2010/03/el-nino-y-la-bestia-caminan.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/7048184713892930027'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/7048184713892930027'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2010/03/el-nino-y-la-bestia-caminan.html' title='El Niño y la Bestia'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/S4xlxxtYRFI/AAAAAAAAADs/KnX_Wsjv31U/s72-c/undead_arthas3.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-2433395045175412205</id><published>2010-02-09T23:02:00.000+01:00</published><updated>2010-02-09T23:03:48.778+01:00</updated><title type='text'>No more bleeding.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/S3HbsTnxixI/AAAAAAAAADA/KIKtzFRpIyo/s1600-h/cuervo2.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 320px; height: 162px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/S3HbsTnxixI/AAAAAAAAADA/KIKtzFRpIyo/s320/cuervo2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5436367779440724754" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Nevermore&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-2433395045175412205?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/2433395045175412205/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2010/02/no-more-bleeding.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/2433395045175412205'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/2433395045175412205'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2010/02/no-more-bleeding.html' title='No more bleeding.'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/S3HbsTnxixI/AAAAAAAAADA/KIKtzFRpIyo/s72-c/cuervo2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-1060495255628876369</id><published>2010-02-03T03:11:00.000+01:00</published><updated>2010-02-03T05:18:40.098+01:00</updated><title type='text'>...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/S2j5Gl6qwrI/AAAAAAAAAC4/TRC9D5DQB7o/s1600-h/laynestaley1.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 300px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/S2j5Gl6qwrI/AAAAAAAAAC4/TRC9D5DQB7o/s320/laynestaley1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5433866842075218610" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a quién le importa que me ahogues en mi propia sangre?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-1060495255628876369?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/1060495255628876369/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2010/02/blog-post.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/1060495255628876369'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/1060495255628876369'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2010/02/blog-post.html' title='...'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/S2j5Gl6qwrI/AAAAAAAAAC4/TRC9D5DQB7o/s72-c/laynestaley1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-5576451491927636209</id><published>2009-12-31T04:38:00.000+01:00</published><updated>2009-12-31T04:39:52.644+01:00</updated><title type='text'>London, early evening...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Szwc4bhg1BI/AAAAAAAAACQ/JeZu0cZZAyw/s1600-h/bramstoker-dracula.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 230px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Szwc4bhg1BI/AAAAAAAAACQ/JeZu0cZZAyw/s320/bramstoker-dracula.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5421239807233807378" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;pre&gt;DRACULA:  Absinthe is the aphrodisiac of the soul.  The green&lt;br /&gt;fairy who lives in the absinthe wants your soul.  But you are&lt;br /&gt;safe with me.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MINA:  Tell me, Prince, tell me of your home.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DRACULA:  The most beautiful place in all creation.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MINA:  Yes, it must be.  A land beyond a great, vast forest&lt;br /&gt;surrounded by majestic mountains, lush vineyards, and flowers of&lt;br /&gt;such frailty and beauty as to be found nowhere else.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DRACULA:  You describe my home as if you had seen it firsthand.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MINA:  It's your voice, perhaps.  It's so familiar.  It's like&lt;br /&gt;a...it's like a voice in a dream I cannot place, and it comforts&lt;br /&gt;me when I am alone.  And what of the princess?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DRACULA:  Princess?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MINA:  There is always a princess with gowns flowing white.  Her&lt;br /&gt;face...her face is the river.  The princess, she is the river&lt;br /&gt;filled with tears and with sadness and with heartbreak.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DRACULA:  There was a princess...Elisabeta.  She was the most&lt;br /&gt;radiant woman in all the empires of the world.  Man's deceit&lt;br /&gt;took her from her ancient prince.  She leapt to her death into&lt;br /&gt;the river that you spoke of.  In my mother's tongue, it is&lt;br /&gt;called "Arges", River Princess.&lt;br /&gt;&lt;/pre&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-5576451491927636209?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/5576451491927636209/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/12/london-early-evening.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/5576451491927636209'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/5576451491927636209'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/12/london-early-evening.html' title='London, early evening...'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Szwc4bhg1BI/AAAAAAAAACQ/JeZu0cZZAyw/s72-c/bramstoker-dracula.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-3960108644301359377</id><published>2009-12-06T08:52:00.001+01:00</published><updated>2009-12-10T00:09:32.155+01:00</updated><title type='text'>Entonces duerme...</title><content type='html'>Josele reteje melodías pasadas a través de un altavoz que apenas se sustenta en una vieja alcayata. La habitación tiene el típico ambiente de decadencia en la que nos movíamos los jóvenes de aquella época: Dos colchones roídos por el paso del tiempo, unos cuantos carteles de grupos a los que adorabamos, una guitarra superviviente a batallas que sólo podíamos llegar a imaginar, y una bombilla que lo bañaba todo de una ténue luz. "No me molesta, hay un rincón, donde sabré defenderme". Eran poco más de las dos de la madrugada de aquel sábado, y los aromas de Dioniso se entretejían con el humo predominante en el ambiente. El resto de gente se había marchado ya, otra agridulce derrota más en las cuentas a solucionar ante el espejo. "Pasa la fiesta, que decepción, no me tomabas en serio". Nuestras miradas se incendiaron. Era la viva imagen de todos y cada uno de los sueños que habiamos tenido. Su tacto era el del terciopelo, su olor el de todos los campos en flor, y su aliento era el de Dios mismo. El tiempo se paró hasta que todas las lágrimas de Eros fueron derramadas. "Quiero que sueñes conmigo..."&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-3960108644301359377?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/3960108644301359377/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/12/josele-reteje-melodias-pasadas-traves.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/3960108644301359377'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/3960108644301359377'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/12/josele-reteje-melodias-pasadas-traves.html' title='Entonces duerme...'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-5331059114268796049</id><published>2009-11-23T02:40:00.000+01:00</published><updated>2009-11-24T00:14:59.896+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>"Me llamo John Edwards y tengo 25 años. Vivo en un pueblo cercano a la zona de Kansas City. Soy hijo de un peón de la construcción, John Edwards senior, y de una dedicada ama de casa, Amelie Edwards. Nuestra casa pertenece a uno de los barrios de la zona nueva, en la que cada casa es igual a la anterior. Una modesta fachada de madera iluminada en blanco y un pequeño jardín era lo que se repetía para cada familia a lo largo de todas las calles. Cuando era niño me distraía contando el veteado de la madera, intentando descubrir un pequeño nido de polilla dondequiera que lo hubiese. Siempre pensé que siendo las casas de madera, debería haber algún bicho de ese tipo habitando. Siempre lo había. Disfruto con la pintura, y la lectura, ya que nunca se me dió especialmente bien el deporte. Leía viejos libros que tenía mi madre, mi abuela había regentado una librería, y casi siempre le daba a mi madre los que al tiempo nadie compraba. No eran gran cosa, mi madre nunca los había leído, pero dada mi tendencia a leerlo todo decidió dármelos, así al menos se les sacaba provecho, decía..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Abran la celda 16!¡Venga!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¡Se solicita tu presencia, escoria!! Ya tienes asignado a un abogado que quiere llevar tu puto caso. Rezo por el alma de ese insensato...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Espere un segundo, estoy terminando esta línea...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; "...Me llamo John Edwards y tengo 25 años. Soy canibal."&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-5331059114268796049?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/5331059114268796049/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/11/me-llamo-john-edwards-y-tengo-25-anos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/5331059114268796049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/5331059114268796049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/11/me-llamo-john-edwards-y-tengo-25-anos.html' title=''/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-3782419986565731491</id><published>2009-11-14T07:27:00.000+01:00</published><updated>2009-11-14T07:36:10.535+01:00</updated><title type='text'>Y por qué no...?</title><content type='html'>La noche había amainado al fin. Las nubes mostraban un rostro clemente tras horas inagotables de castigo. Parecía una vuelta de la lluvia primigenia. El taxi discurre por las arterias de la ciudad, impasible a mi estado.  Sortea semáforos adivinando la combinación exacta, fruto de lo que supongo será la experiencia intrinseca a un viejo lobo de mar. La marea ha dejado de discurrir en vertical. Intento mantenerme todo lo despierto que puedo, no querría repetir una de las tantas escenas que se intentan encajar cual puzzle en mi memoria. Bajo. El humo se entrmezcla con el frío, pero pese a todo la chaqueta sigue sobrando. Siempre sobra. Siempre hay algo en un recóndito escondite en la memoria que hace alumbrar esa candela que deja de violar las heridas. Lástima que haya perdido la caja de cerillas. Hoy, tras meses, por no decir años, de intentonas, la puerta del bloque está abierta. Debería dormir, pero algo en mi fuero interno me dice lo que ya se adivina...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-3782419986565731491?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/3782419986565731491/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/11/y-por-que-no.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/3782419986565731491'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/3782419986565731491'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/11/y-por-que-no.html' title='Y por qué no...?'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-1223549775911278114</id><published>2009-10-14T20:02:00.000+02:00</published><updated>2009-10-14T20:20:15.129+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/StYUFvx-x3I/AAAAAAAAACA/ssZgBAJ-VfA/s1600-h/116729381535216.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 314px; height: 303px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/StYUFvx-x3I/AAAAAAAAACA/ssZgBAJ-VfA/s320/116729381535216.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5392519692780750706" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En su corona de rosas no habrá espinas, no para esta bailarina de deseos no revelados. Hace que cada noche sienta un abrazo etéreo, es capaz de dibujar sonrisas extasiadas y de sacar al hombre en la caja. Las distancias son ahora medidas en vagones, los viajes, planes de madrugada y las frases no oídas se convierten en el mejor regalo...podría...?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-1223549775911278114?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/1223549775911278114/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/10/en-su-corona-de-rosas-no-habra-espinas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/1223549775911278114'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/1223549775911278114'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/10/en-su-corona-de-rosas-no-habra-espinas.html' title=''/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/StYUFvx-x3I/AAAAAAAAACA/ssZgBAJ-VfA/s72-c/116729381535216.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-4742199976137033475</id><published>2009-08-17T15:39:00.000+02:00</published><updated>2009-08-17T15:50:41.247+02:00</updated><title type='text'>De un tiempo a acá...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sold5LwHs9I/AAAAAAAAAB4/im7bguvBSew/s1600-h/Bus.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 217px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sold5LwHs9I/AAAAAAAAAB4/im7bguvBSew/s320/Bus.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5370927267604575186" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El viernes pasado me desperté temprano y subí a un bus urbano. No pude hacer otra cosa más que odiar ese servicio de transportes. "Estúpida compañía de tranvias de A Coruña". Ese mantra se repetía en mi cabeza una y otra vez. No sé si fue el hecho de madrugar, el hecho de dormir poco o el hecho más determinante, el querer llegar a tiempo a un sitio y ver que por culpa de una masa ingente de personas, que con sus cotidianías y quehaceres retrasaban mi llegada. Paradas, más paradas, suben unos, otros bajan, está libre este asiento? por supuesto, soy un buen cristiano con una sonrisa cautivaviejas y una ira homicida latente en el interior, siéntese a voluntad...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...Extrañamente el domingo por una vez en tiempo me sentí a gusto en un bus, cómodo. Una sonrisa se alojaba en mi cara, y otra distinta en mi mente. Todo un bus de doble capacidad se hallaba libre para mí. Alegría. Apenas tres días y otro bus separan a estos dos buses, por lo demás todo coincidía, es más, podría ser que el bus que me llevó a casa el domingo fue el mismo que maldije con toda mi alma el viernes a la mañana. Supongo que todo depende de la óptica con la que se mire, o el ánimo con el que pones el primer pié en el vehículo. Compañía de tranvias de A Coruña, mis más sinceras disculpas. 72 horas que separan ambos buses, gracias.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-4742199976137033475?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/4742199976137033475/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/08/de-un-tiempo-aca.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/4742199976137033475'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/4742199976137033475'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/08/de-un-tiempo-aca.html' title='De un tiempo a acá...'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sold5LwHs9I/AAAAAAAAAB4/im7bguvBSew/s72-c/Bus.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-5353710269339446375</id><published>2009-08-04T16:11:00.000+02:00</published><updated>2009-08-04T16:30:27.666+02:00</updated><title type='text'>No por mucho madrugar...</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/SnhDzR2K2MI/AAAAAAAAABo/JHnm0PaygZQ/s1600-h/20070725134023-lluvia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5366113504254941378" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/SnhDzR2K2MI/AAAAAAAAABo/JHnm0PaygZQ/s320/20070725134023-lluvia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-No me mires de esa manera, sabes que no lo hice para herirte, era por nuestro bien, seca tus lágrimas...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Siempre dices lo mismo, siempre, me tienes harta!!&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ella corre desconsolada, sus lágrimas abandonan sus mejillas. Él la alcanza. La agarra por el brazo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Suéltame!!&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-No, escúchame...espera un segundo...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;[...]&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;...Te quiero...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- No sé ni por qué te hago caso...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-Será que aún me quieres...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ambos se fundieron en un apasionado beso final, y se subieron a un taxi. Fin, títulos de crédito, música trascendental, aplausos. Yo rebusco en el fondo de mi bote de palomitas. Aire. Salgo de aquel cine de mala muerte y se pone a llover. Miro a mi alrededor a la gente correr, buscando cobijo. Todos son el más importante, las viejas se empujan entre si y nadie cede un palmo de suelo seco. Toda la educación, saber estar, principios morales, convenciones sociales...todo eso fluye hacia el primer sumidero a las primeras de cambio. La masa a veces resulta nauseabunda. Apuro lo que me queda de refresco. Hay días que es mejor no salir de casa...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-5353710269339446375?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/5353710269339446375/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/08/no-por-mucho-madrugar.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/5353710269339446375'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/5353710269339446375'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/08/no-por-mucho-madrugar.html' title='No por mucho madrugar...'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/SnhDzR2K2MI/AAAAAAAAABo/JHnm0PaygZQ/s72-c/20070725134023-lluvia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-6837072178202902916</id><published>2009-06-23T03:25:00.000+02:00</published><updated>2009-06-23T03:32:50.954+02:00</updated><title type='text'>...y puede que pasara...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/SkAwpAAddyI/AAAAAAAAABg/62t-6ph3dww/s1600-h/ourense.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 320px; height: 232px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/SkAwpAAddyI/AAAAAAAAABg/62t-6ph3dww/s320/ourense.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5350329838250850082" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Otra vuelta más, otro fin de semana queda atrás...deja tras de si viajes iniciativos, trenes, otros trenes, busqueda de alojamiento, charlas violentas, historias de navajazos, habitaciones de hostal, conciertos, bebida, grandes conversaciones, más bebida, te acompaño, me acompañas, dormir horas intermitentes, vuelta a buscar hotel, telebasura, intento de dormir lo atrasado, más bares, más bebida, te vuelvo a acompañar, encantado de conocerte, ojalá no me tuviera que ir...vuelta a dormir pocas horas, vuelta a otra habitación, vuelta a dormir nada, vuelta a tren, otro tren, vuelta a la realidad...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...Vuelta a la soledad, al no saber que hacer, a la nada. Año tirado? No lo sé. Aún queda por saber que deparará el fin de semana que viene, o el siguiente más, así hasta que vuelva a cojer ese tren...y esta vez espero que solo sea de ida...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-6837072178202902916?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/6837072178202902916/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/06/y-puede-que-pasara.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/6837072178202902916'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/6837072178202902916'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/06/y-puede-que-pasara.html' title='...y puede que pasara...'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/SkAwpAAddyI/AAAAAAAAABg/62t-6ph3dww/s72-c/ourense.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-4791994295707689953</id><published>2009-06-15T23:02:00.000+02:00</published><updated>2009-06-15T23:12:52.396+02:00</updated><title type='text'>Sobredosis de ternura...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sja5S7JKw3I/AAAAAAAAABY/6zpjsxxz6as/s1600-h/factotum01.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 320px; height: 214px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sja5S7JKw3I/AAAAAAAAABY/6zpjsxxz6as/s320/factotum01.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5347665342313972594" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;"Una vez más me encuentro con esos jóvenes con sus cánticos y su ropa de moda, un sábado más en los antros que frecuento simplemente porque el precio de la bebida es menor. Miran a su alrededor como provocantes, otras veces como asustados y otras veces perdidos simplemente, en un ambiente que les es totalmente ajeno. Me dan lástima a veces. La mayoría asco. Panda de niñatos engreídos pagados de papá que se creen que por tomar un chupito más que su compañero merecen los laureles del César. Me pregunto cuantos de ellos pasaron dos días perjudicados con la misma ropa, ante la inquisitiva mirada de los transeúntes, o cuantos de ellos se encontraron que tras cuatro días de dieta alcohólica se encontraron sangre mirando un papel del baño usado..."&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-4791994295707689953?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/4791994295707689953/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/06/sobredosis-de-ternura.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/4791994295707689953'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/4791994295707689953'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/06/sobredosis-de-ternura.html' title='Sobredosis de ternura...'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sja5S7JKw3I/AAAAAAAAABY/6zpjsxxz6as/s72-c/factotum01.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-1000608312432602045</id><published>2009-06-11T03:27:00.000+02:00</published><updated>2009-06-11T03:28:23.662+02:00</updated><title type='text'>The Everlasting Gaze</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/SjBdjyPI81I/AAAAAAAAABQ/QuqReuKzZj8/s1600-h/0000296461_350.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 320px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/SjBdjyPI81I/AAAAAAAAABQ/QuqReuKzZj8/s320/0000296461_350.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5345875627050857298" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;On the ways of your desire&lt;br /&gt;You always find a way&lt;br /&gt;And thru it all&lt;br /&gt;Into us all you move&lt;br /&gt;Forgotten touch&lt;br /&gt;Forbidden thought&lt;br /&gt;We can never have enough ...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/9sAokDqiZGY&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/9sAokDqiZGY&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-1000608312432602045?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/1000608312432602045/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/06/everlasting-gaze_10.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/1000608312432602045'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/1000608312432602045'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/06/everlasting-gaze_10.html' title='The Everlasting Gaze'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/SjBdjyPI81I/AAAAAAAAABQ/QuqReuKzZj8/s72-c/0000296461_350.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-8800242726999545416</id><published>2009-06-08T23:11:00.000+02:00</published><updated>2009-06-08T23:13:39.264+02:00</updated><title type='text'>La ignorancia es la felicidad...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Si1-7vM-kFI/AAAAAAAAABA/sykTlSs7bF8/s1600-h/1203280881_f.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 320px; height: 156px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Si1-7vM-kFI/AAAAAAAAABA/sykTlSs7bF8/s320/1203280881_f.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5345067897506926674" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-8800242726999545416?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/8800242726999545416/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/06/la-ignorancia-es-la-felicidad.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/8800242726999545416'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/8800242726999545416'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/06/la-ignorancia-es-la-felicidad.html' title='La ignorancia es la felicidad...'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Si1-7vM-kFI/AAAAAAAAABA/sykTlSs7bF8/s72-c/1203280881_f.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-5472549557387554691</id><published>2009-05-29T21:09:00.000+02:00</published><updated>2009-05-29T21:15:27.416+02:00</updated><title type='text'>Bullet Tooth Tony</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/SiA0NT4W3AI/AAAAAAAAAA4/yd3i4wdbtLo/s1600-h/1196634054_f.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 320px; height: 186px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/SiA0NT4W3AI/AAAAAAAAAA4/yd3i4wdbtLo/s320/1196634054_f.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5341326561341004802" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;"Bueno, ya veo que tu eres la gran polla y esos que tienes a los lados son tus pelotas. Hay dos tipos de pelotas: pelotas grandes de valiente y pelotas pequeñitas de maricón. Las pollas tienen instinto y visión clara, pero no son listas. Cuando huelen un conejito, quieren entrar en acción, y tú que creías que habías olido un buen conejito y te has traído a tus dos pelotitas de maricón para que también se unan a la fiesta. Pero te has confundido de fiesta. Aquí no hay conejito, sólo unas purgaciones que te harán ser mujer. Como polla ya empiezas a tener dudas, empiezas a arrugarte, y tus dos pelotitas también se arrugan. Y el hecho de que tengas la palabra REPLICA escrito en tu pistola, junto al hecho de que yo tenga DESERT EAGLE .50 escrito en la mía, debería precipitar el encogimiento de tus pelotas y de tu presencia. Y ahora…a la mierda"&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-5472549557387554691?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/5472549557387554691/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/05/bullet-tooth-tony.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/5472549557387554691'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/5472549557387554691'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/05/bullet-tooth-tony.html' title='Bullet Tooth Tony'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/SiA0NT4W3AI/AAAAAAAAAA4/yd3i4wdbtLo/s72-c/1196634054_f.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1115577271095120947.post-1786891419436903036</id><published>2009-05-28T22:46:00.000+02:00</published><updated>2009-05-28T22:52:41.831+02:00</updated><title type='text'>He aquí...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh75YgBVSTI/AAAAAAAAAAw/dsvcBVMWC8s/s1600-h/100_0289.JPG"&gt;                            &lt;img style="cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh75YgBVSTI/AAAAAAAAAAw/dsvcBVMWC8s/s400/100_0289.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5340980407415687474" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;No iba sin tiempo. Era necesario. Otras páginas están vacías de contenido alguno. Ningún tipo de profundidad. No quería que mis múltilpes ideas cayeran en saco roto, así que la creación de esta página no sirve a otro fin que el exteriorizar mis pensamientos, mis gustos, mis dudas, una ventana a ese Yo interno...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...Así lo escribiría si fuera (o fuese) un pedante, simplemente ya son varias las personas que piden que me haga un blog, así que ya está. Hecho. Y ahora a ver que hay de cena...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D: La foto la saqué yo...;)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1115577271095120947-1786891419436903036?l=and-the-story-ends.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/feeds/1786891419436903036/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/05/he-aqui.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/1786891419436903036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1115577271095120947/posts/default/1786891419436903036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://and-the-story-ends.blogspot.com/2009/05/he-aqui.html' title='He aquí...'/><author><name>Sid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18314571440835682976</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh6hjpbZg8I/AAAAAAAAAAM/a8UNRhIqbtU/S220/americanpsycho.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_LbiDGSCfjQA/Sh75YgBVSTI/AAAAAAAAAAw/dsvcBVMWC8s/s72-c/100_0289.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
